Mostrando entradas con la etiqueta Tengo la Teoría.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tengo la Teoría.... Mostrar todas las entradas

martes, 1 de noviembre de 2016

Leonardo Da Vinci y la fuente del genio

Leonardo Da Vinci y la fuente del genio

Por

Violeta Carrasco Jiménez


El renacimiento, vanguardia de los siglos XV Y XVI e iniciado en Italia, fue la transición de la Edad Media durante la cual de los terrenos del arte y la ciencia (principalmente) surgieron grandes exponentes; entre ellos, Leonardo di ser Piero da Vinci.



“La connotación de retorno a la antigüedad que se asocia al humanismo no debe entenderse como repetición del pasado, sino como reactivación y desarrollo de las actividades y talentos que los antiguos poseyeron y ejercitaron.” (Racionero) Así, Leonardo fue afortunado de nacer en una época donde las cualidades más apreciadas eran el refinamiento en el gusto, la soltura de modales y gracia en el movimiento, el valor, la fuerza física y destreza; el conocimiento de los clásicos, la historia y filosofía; una sensibilidad desarrollada para la música, pintura, arquitectura y escultura, así como el talento de reconocer lo raro y hermoso en libros, joyas, monedas y objetos antiguos.

La armonía de todos estos talentos debía realizarse de tal modo que se llevara con ligereza y se exhibieran sin pedantería ni esfuerzo aparente. La educación se concebía más en el sentido orgánico de crianza que en el informático de instrucción, porque el ser instruido no confiere gentileza. La gentileza no dependía de conversación agradable o vestuario sofisticado, sino de toda la persona. Los ejercicios intelectuales que servían para formar el carácter y desarrollar cualidades morales eran los clásicos literarios, poesía, retórica, historia, ética y política, junto con las matemáticas que revelan las armonías del hombre y la naturaleza. (37)

“En el Renacimiento el hombre inventa su imagen y la realiza, y esta visión y deseo de excelencia es el Humanismo. Humanismo es cualquier filosofía que reconoce el valor y la dignidad del hombre, y hace de él la medida de todas las cosas.” (39) Leonardo Da Vinci estaba impregnado con el espíritu renacentista y humanista: despreciaba la mediocridad, ardía en deseo de cosas superiores y, puesto que podía alcanzarlas, dirigía todas sus energías para tenerlas. 

De este modo fue él congraciado por todo lo que ofrecía el Renacimiento, en un gesto inteligente se dejó inundar por su época, permitiéndole influir en su percepción de cada cosa. La naturaleza, que no era ya el paso hacia el cielo o el infierno, sino una madre deleitosa y terrible como todas las madres, (55) se volvió objeto de su fascinación. El hermetismo, proveniente del neoplatonismo helenístico, con base en el Corpus Hermeticum y el gnosticismo; (79) se transformó en su idioma.


De hecho, Da Vinci exploró diferentes áreas del conocimiento, de él nació el método científico moderno, ya tenía en mente la idea de la evolución y las leyes de Newton, fue precursor de la mecánica ondulatoria del siglo XX, conocía y practicaba la astrología, la fisiognomía, la cábala y, tal vez incluso la alquímia científica. Fue escenógrafo, músico, inventor y, por supuesto, pintor.

Logró su maestría pictórica al precio del esfuerzo, mejorando con el transcurso del tiempo y sus detalladas observaciones. (61) Cuando indagó en la teoría mecanicista, se encontró con que lo que dura son las sustancias como materia o electricidad; mientras que en la teoría morfológica, lo durable son estructuras de actividad: las células del labio se renuevan, la forma del labio perdura. (27) “La filosofía de la forma se centra en una búsqueda de unidad en la diversidad y continuidad en el cambio.” (27) Da Vinci utilizó ambos conocimientos, el mecanicista y el morfológico, para llevar a cabo sus pinturas. En ellas es notable la evolución del mismo Leonardo en tanto a sus obsesiones y nuevos descubrimientos.

Por otro lado, sobre la música pensaba que “La música es hermana de la pintura: ambas expresan armonías; la música en sus acordes, la pintura en sus proporciones” (77) Su arte, holístico, implicaba que cada una de sus obras contuviera una parte de sí mismo, de su saber y de aquello que contemplaba.

Un genio es y hace arte; lo osa todo. Su potencial humano es inagotable.  Vemos como la Providencia hace llover los más preciados dones; la vemos reunir sin medida en un mismo ser, belleza, gracia, talento, y llevar cada una de estas cualidades a una perfección tal que cada una de sus acciones es tan divina que sus cualidades aparecen, lo que son en realidad, como otorgadas por Dios y no adquiridas por la industria humana.  (41, Vasari en Racionero)

De este modo, utilizando como ejemplo la obra de Da Vinci, la Providencia, Vasari atribuye su genio a un don otorgado por Dios, como si la genialidad fuera nata y cuestión de suerte. ¿Es esta algo construido por las circunstancias?, en este caso, por el aire tan propicio que se inhalaba durante el Renacimiento; o ¿es acaso una voluntad de la naturaleza? Para distinguir los rasgos de genio en Leonardo, habrá que tomar cómo vivía y pensaba la belleza, la naturaleza y lo sublime.

En cuanto a su idea de belleza: “Al hablar de la belleza, explica que esta no puede residir en las dimensiones de las facciones porque vemos un mismo semblante, cuantitativamente bien formado, ensombrecerse hasta la fealdad cuando lo atraviesa una emoción de furia, rencor o espanto.” (53) Idea similar a la que poseía otro genio, pero de la literatura, Oscar Wilde: “La belleza, la verdadera belleza, acaba donde comienza una expresión inteligente. La inteligencia es en sí misma un modo de exageración y destruye la armonía de cualquier rostro. En cuanto uno se sienta a meditar, se vuelve todo nariz o frente u otra cosa horrible.” (Wilde)

En cuanto a su experiencia con lo sublime, descrito por Kant como una sensación de horror y placer entremezclados, era vivenciada en cada uno de sus descubrimientos, llenándolo de un gran miedo y deseo a su vez. “La sensibilidad orgásmica que Leonardo adquiere en sus relaciones con la naturaleza penetrará todas sus representaciones de ella, dibujos y cuadros donde fuerza y delicadeza, tensión y desfallecimiento, se unen, como en el coito, en un instante quieto.” (56)

Leonardo aceptaba la naturaleza como fin en sí misma; estaba abierto a sus estímulos y su capacidad de observación le facilitaba la recepción de datos, a veces minúsculos, sobre su funcionamiento y composición. Podría decirse, aún en términos kantianos, que llevaba a cabo una comunicación nouménica con ella, mediante la cual extraía su contenido y forma y a continuación los plasmaba en su arte. Cabe aclarar que, dentro de esta teoría, tras la comunicación entre un nóumeno y otro, la obra de arte pasará a tener elementos de ambos. (Carrasco) Para Racionero, esto se explica de la siguiente forma: “Toda energía consciente puesta al servicio de un trabajo, proviene y necesita de una energía que emana del lado oscuro de la mente; la motivación consciente nace y se alimenta de un correlativo subconsciente.” (57)

Sus pinturas tenían alma propia, los hombres terminaban enamorándose de mujeres que no eran reales. Entonces, una vez más ¿a qué propiedad le atribuimos su genio a Leonardo Da Vinci? Él era bien parecido, fuerte, generoso, tenía un porte encantador, era brillante y bello, persuasivo, cantaba maravillosamente,  era sereno, de aparente frialdad. ¿Pueden ser todas ellas cualidades del genio kantiano, don divino y natural?, ¿existen niveles de genialidad y este representa el más exaltado?


Lamento terminar este ensayo con más preguntas que respuestas.

Referencias:

Carrasco, Violeta. «¿Qué es el arte y qué se puede conocer a través de él.» Marabunta (2016). http://www.revistamarabunta.com/2016/03/13/que-es-el-arte-y-que-se-puede-conocer-a-traves-de-el/.

Racionero, Luis. Leonardo Da Vinci. Ed. Folio. ABC, 2004.

Wilde, Oscar. El Retrato de Dorian Gray. México: Editores Unidos Mexicanos, 2005.

jueves, 16 de junio de 2016

El Retrato de Dorian Gray y la genialidad de su autor

  

Basil Hallward, la representación del principio artístico en Oscar Wilde

por Violeta Carrasco Jiménez



Entre el aroma de las lilas, entre alfombras persas, el zumbido de las abejas y los espirales de humo de un cigarrillo opiado, yo me pregunto quién es Basil Hallward.


A pesar de los abrumadores aspectos psicológicos otorgados por Oscar Wilde en sus protagonistas (Dorian Gray, Lord Henry Wotton y Basil Hallward) el pintor es el más enigmático de ellos, de quien pocos se han atrevido a inferir o escribir porque la aurora mística del personaje sobresale desde la primera hoja, está en él la firma de Wilde ya que, como se sabe, El retrato de Dorian Gray (su única novela conocida) es un trabajo autobiográfico -aunque bien podría serlo todo arte-; el mismo Wilde dijo: “Basil Hallward es lo que creo que soy; Lord Henry lo que el mundo cree que soy; Dorian lo que me gustaría ser –en otras épocas, tal vez” (Letters, 352) 


Se afirman tres posibles representaciones del significado de Basil para Wilde: la homosexualidad y su secreta relación con Lord Alfred Douglas, un evento real suscitado con un artista en su pasado y su genio literario disfrazado bajo la habilidad de un pintor.

Por ejemplo, Hesket Pearson, autor de La vida sobre Oscar Wilde (1946) afirma que el poeta solía visitar al pintor Basil Ward en su estudio y “Uno de cuyos modelos era un joven de excepcional belleza…” Cuando el retrato estuvo terminado y el muchacho se fue, a Wilde se le ocurrió decir que era una verdadera lástima que criatura tan gloriosa tuviera que envejecer. El pintor le contestó: “Sería maravilloso si pudiera conservarse tal y como es mientras el retrato envejeciera y se marchitara en su lugar.” 

Tarsicio Herrera Zapién, en Las odas de Horacio e la novela de Wilde, menciona: “El pintor Basil está avasallado por el brillo juvenil de su amigo Dorian, del mismo modo que, en la vida real, el autor lo ha estado por la juventud de su amigo Lord Alfred Douglas.

Las tres propuestas mencionadas tienen su valides; en cuanto a mi hipótesis, esta radica en lo que la obra y el personaje dicen por sí solos, puesto que a través de la lectura sólo del primer capítulo de El Retrato de Dorian Gray asumo siquiera cinco simbolismos adjudicables a Basil:

1.- El sentimiento de frustración frente a la belleza.

2.- La incomprensión hacia su ideal de amor y su proceso creador.

3.- El principio artístico o la genialidad.

4.- El deseo de sufrimiento.

5.- La ambición. 




Para ilustrar tales simbolismos empecemos por recordar que Henry tacha a Basil de pretencioso, después de oírlo decir que “ha puesto demasiado de sí mismo” en el retrato y tras realizar la comparación, percatarse de la ausencia de semejanzas entre el semblante inteligente del pintor y el rostro de belleza griega de Dorian. El primer símbolo que adquiere Basil en la novela es el de “frustración”, puesto que “la belleza, la verdadera belleza acaba donde comienza una expresión inteligente” (18) Así evidencia Wilde la abismal distancia entre él mismo y lo hermoso de sus creaciones, al igual que el miedo a lo efímero de sus fuentes de inspiración.

Seguido a esto, Basil pasa de “frustración” a simbolizar la “incomprensión” que vivió el autor como artista: Henry (representante en la novela de cierto sector social inglés) interpreta literalmente aquello sobre poner demasiado de sí mismos en una obra; a diferencia de lo que Wotton cree, esto tiene un significado único y distintivo dependiendo del creador. Empero, la incomprensión no yace solamente en este punto, también en la idea de pesadez y sentir que tiene Basil hacia aquellos que poseen perfección física o intelectual, puesto que detrás de ello existe siempre algo trágico. Sus fuentes de arte eran así, trágicas y con grandes personalidades.

El sentimiento de incomprensión se extiende a lo largo de su obra, como si buscara explicarle a la gente aquello que no podría decir sin un personaje y una novela de por medio. De Igual forma, al recalcar: “Cuando quiero a alguien intensamente, no me gusta decir su nombre a nadie. Es como renunciar a una parte de él.” (19) se refiere al proceso artístico de Wilde, remarcando el momento en que un artista primero posee su obra, se envuelve en su secreto y la guarda recelosamente, para después embutirla en un fin artístico. 


Es bajo una pregunta muy directa de Henry, que Basil esclarece la verdadera razón del porqué no desea exponer el retrato en la galería, lo cual sería el trasfondo de todo el trabajo literario de Oscar Wilde; tanto la pintura como las letras revelaban el secreto de sus almas. Y dicho secreto se resume en la capacidad innata del artista para sentir cierto “llamado” por parte de sus futuros objetos de inspiración, cosas o personas poseedores de lo que Wotton etiquetaba bajo “personalidad” y yo renombraría como “personaje”; un llamado perceptible únicamente por los sensibles en tacto, vista, premonición, olfato, en sentimiento, en gusto; características de un genio.

El encuentro a continuación del “llamado” ocasionado por Dorian hacia Basil en el momento de conocerse, es descrito como una experiencia terroríficamente placentera y placenteramente terrorífica, planeada por el destino y fuera del entendimiento de la conciencia, algo inevitable en la vida del genio. El artista desfallece ante su obra maestra, sucumbe en el amor y sufrimiento que conlleva para al final morir, literalmente, en sus manos y por sus manos.

Basil ha pasado ahora a simbolizar un principio artístico o la genialidad en Wilde. Este encuentro es deseo del artista y del “personaje”, siempre sintónicos. El artista es capaz de sentir tales vibraciones o tal llamado en los objetos inanimados y hasta en los fenómenos naturales. Tampoco esto nada tiene que ver con la amistad, es más bien una clase de dependencia mutua una vez que el encuentro se ha dado. Ni debe confundirse con la homosexualidad del escritor, porque a causa de su delirante búsqueda por todo lo bello, se encuentre en donde se encuentre, todo artista podría catalogarse como “bisexual potencial”.

El retrato de Dorian Gray no propone un triángulo amoroso queer, sino que enseña las gamas del amor. El amor de Hallward hacia Gray, como el de Wilde hacia Douglas no es indispensablemente un amor sexuado; Basil no descubre a Dorian, Basil crea a Dorian quien, al lado de Alfred, posiblemente se unifica en la siguiente frase de Charles Bukowski, “Encuentra lo que amas y deja que te mate.” Suponiendo tal y como lo dijo Herrera Zapién, Dorian no es otro más que Alfred Douglas, y la razón, si bien hablamos de amor, que llevó a Oscar a su juicio final.

En cambio, la sutil influencia provocada por Dorian y la repercusión del “llamado” poseen niveles, son paulatinas no repentinas y se distinguen por la fascinación y el sufrimiento. ¿Qué si es simple idolatría? posiblemente, no lo desmentiré, porque acorde a la vida de Wilde cualquier cosa pudo ser un capricho, la verdad es que en la literatura como en la pintura o en cualquiera de las artes, cada uno ve lo que quiere ver y mi postura, aunque con bases, es personal. Temo que jamás se llegará a un acuerdo.

Por otro lado, esta lucha entre lo racional (Henry) y el romance (Basil) son el interior de ambas partes de la mente de un genio que discuten deliberadamente para toda la vida. Mi idea sobre qué representa realmente Basil Hallward en el trabajo de Oscar Wilde es firme, pero su cabeza es dispersa y violenta como la de cualquier genio o artista. Quizás, regresando a los símbolos, Basil signifique sencillamente “sufrimiento” o “deseo de sufrir” más que un principio de genialidad, porque es por voluntad suya que muere y se destruye, abraza la suela que aplasta su flor, es como si se esforzara en querer morir mientras Dorian se esforzara en querer matarle.

La contradicción no es tema en la obra de este escritor, lo es el contraste, la paradoja, dejando clara la visión de la complejidad de sus ideas y demonios. Irrefutablemente Basil, como Wilde, eran presa del Arte, así con mayúscula, como si tuviera vida propia y que, de un modo u otro, los conduciría irrevocablemente a su muerte.

A pesar de dicha afirmación, tras analizar de lleno la presencia del pintor en el primer capítulo, se me ocurre que debido a las referencias que se tienen sobre los caprichos de Wilde, la ambición pudo ser la única digna de mención en su obra. Basil pudo adquirir el símbolo de su “ambición artística”, lejos de un noble idealismo sobre ser artista, porque no sé en qué medida puede caber el amor en una novela a expensas de caer en la sátira y la crítica, de igual modo que desconozco de qué es capaz un escritor para camuflar su yo interno, que se esboza entre líneas tímidamente

La verdad sobre Basil Hallward seguirá siendo un enigma en todas las generaciones; habrá de comprenderse a Wilde no sólo como autor aclamado y pulcro en sus letras, ni como homosexual acusado y agraviado por la autoridad, tal vez sí como esteticista empedernido y dedicado plenamente a su oficio, tanto que dejóse pisar por la majestuosidad de la belleza, tal como lo hiciese Basil ante Dorian Gray, y que al fin y al cabo la majestuosidad del arte asesina siempre corazón y esencia del genio elegido.

Ergo, quedo sin conclusión concreta, deseando sólo que Wilde haya otorgado pinceladas sueltas al menos sobre lo que para mí sería la concepción de un artista pleno.





Referencias:

Paglia, Camile. Sexual Personae. 1990.

Wilde, Oscar. El retrato de Dorian Gray. Mexicanos unidos s.a, 1891.

(Letters, 352)3Leuers.p. 352. citado por P. Funke (1972): op.cit..

Hesketh Pearson. La vida de Oscar WIlde. Greenwood Press, 1978. Print.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Gordura femenina y empoderamiento

Con el propósito de la crítica sobre las improbables fantasías del cuerpo perfecto; escribo una reflexión sobre el texto de Paz Moreno "Hacer cuerpo: gordura femenina y empoderamiento" en el que la autora describe su postura consciente acerca de la conservación de su figura corporal así como es, (porque quiere y puede) tratando de no verse influenciada ni obligada para hacer lo contrario debido a la presión social. Un tema quizá ya demasiado hablado, pero no puedo evitar defender que tanto la mujer como el hombre se vean libres de estereotipos de una cultura dominante que sólo busca deshumanizarnos para objetizarnos. Mi invitación es a la resistencia, al activismo, así como lo hace Paz Moreno, así como sea que a ti te haga feliz.

Hacer cuerpo: gordura femenina y empoderamiento

Violeta Carrasco Jiménez



“Una mujer que no se gusta a sí misma no puede ser libre y el sistema se ha encargado de que las mujeres no lleguen a gustarse nunca.” Beatriz Gimeno

Depílate la ceja, aclara tu piel, baja de peso, elimina la celulitis, disimula las estrías, maquíllate, rasura tus piernas, suaviza tu cutis, evita olores corporales… Es casi como si nos quisieran desaparecer. “La gordura solo puede ser un espacio estacional en la vida, un descuido, algo que debe ser transformado en flaco.” (Paz Moreno) La delgadez y la belleza son exigencias de la sociedad para poder pertenecer y requisitos para resaltar en ella. Si no eres delgada y bella, no existes, no puedes ni mereces ser feliz. No se trata de un debate de si es bueno, malo, saludable, estético etc., estar gorda; sino de que las mujeres no deberíamos estar sometidas a esa presión y que la medida para calificar nuestro valor no debería hallarse en una báscula o en la cinta métrica, sino en la virtud, el talento, la inteligencia y la calidad de ser humano que somos.

El rechazo hacia la figura femenina real y no a la de portada de revista, se refleja en la culpa y desprecio de una misma por ser mujer. “La estructura de la culpa en esto sí que es un lastre. Creo que es el mayor castigo social de la gordura. Las gordas no podemos sentir libertad sobre nuestros propios cuerpos, ni sobre nuestras posibilidades de elección. La culpa genera la paranoia (justificada o no) de que todo nuestro acontecer, especialmente lo negativo, está radicado en la gordura.” (Paz Moreno) Así mismo, explica el eterno retorno de la culpa: las ganas de arrancarse trozos del cuerpo y morirse de hambre. ¿Por qué querría la sociedad (inquisición) implantarnos ese sentir? por reproducir el sistema capitalista y los modos de producción, por hacer de todo una mercancía incluyendo nuestro cuerpo, nuestra autoestima e identidad; básicamente.
Sin embargo siempre se ha atacado a la mujer, limitándola y denigrándola, como si por alguna razón se le tuviera miedo a la mujer que es libre, que está en posiciones de poder, a la mujer íntegra y segura de sí misma. El activismo que señala la autora no debe restringirse a ‘hacer cuerpo’ y defenderlo, sino a romper las barreras que se nos han sido impuestas por generaciones. Hay campañas recientes y prometedoras en cuanto a la ‘body shame’ como #IAmNoAngel, líneas de ropa para curvy girls y la aparición de modelos con variedad de cuerpos en las pasarelas. Para ello el Internet, especialmente redes sociales como Instagram y Twitter se han vuelto fundamentales, pero todavía queda mucho por hacer, mucho que resistir y sobre todo siempre hay que tener claro quiénes somos y quiénes quieren que seamos y para qué desea la sociedad que sea así. La crítica constante sobre nuestras decisiones, juicios y actos; es la clave.

miércoles, 15 de julio de 2015

Reflexión sobre Marx, el trabajo y la revolución

El ensayo a continuación lo escribí hace algunos años con el fin de relacionar de una manera muy sencilla la Antropología Filosófica con el Marxismo, únicamente optando por la lógica de que la naturaleza del hombre le exige moverse, avanzar; y la era del capitalismo ya ha estancado ese progreso histórico... por lo que la revolución, es un acto natural del hombre.



Reflexión sobre Marx, el trabajo y la revolución

Por
Violeta Carrasco Jiménez







Las palabras Hombre y trabajo están estrechamente relacionadas, uno depende del otro y viceversa. La visión marxista que se desarrolla alrededor de estos puntos y su relevancia en la Antropología Filosófica es motivo de mi reflexión este día.



Si verdaderamente el trabajo es una necesidad humana, debe entenderse a qué nos referimos con trabajo y qué parte de nosotros mismos es la que necesita de él. Marx define al trabajo como un objeto de pensamiento y acción que implique la transformación del medio. En base a ello asumo que la necesidad verdadera del hombre radica en su mente y deseo de mantenerla activa y en su cuerpo por la misma razón. El Hombre es incapaz de permanecer inmóvil, la propia inmovilidad conlleva la muerte. Por lo tanto creo que el deseo de trabajo se adjudica al deseo de sentirse vivo.



La transformación del medio igualmente implica movimiento, siguiendo la línea anterior sobre la incapacidad de quietud, por lo que el estado interno de las personas necesita exteriorizarse en una transformación o avance de lo que nos rodea. Por otro lado existe el trabajo en conjunto; aquí se hallan involucradas las necesidades sociales del Hombre plasmadas en su naturaleza. Hasta ahora Hombre es igual a movimiento e interacción.


Después de haber abarcado los aspectos naturales (físicos y sociales), existe la posibilidad de mencionar a la moral, en la que el trabajo se vuelve un atributo dignificante para la persona, dejando en mí la duda de si las cuestiones morales son natas o si fueron inyectadas a la larga por agentes externos, aunque siguiendo a Kant y su pregunta ¿Qué debemos hacer? se infiere que la moral se halla en el interior de nosotros mismos.


El trabajo es una señal de progreso, por lo que viene inmersa como una obviedad histórica, empero las adaptaciones de este a lo largo del tiempo pudieron no llevarse precisamente hacia este rumbo. Por ejemplo: cuando el hombre aún vivía en las cavernas y la agricultura se encontraba en sus inicios, los roles asumidos por sus componentes estaban tan perfectamente estructurados que creaban un estancamiento en la Historia. Por ello el desorden o -si se quiere tocar extremos- el caos, es un punto primordial para proporcionar al Hombre ese estado de movimiento tan necesario para su tranquilidad. Digamos que, irónicamente, no puede tenerse paz cuando no está pasando nada.


Brincando hasta la era del capitalismo, nos topamos también con la era del trabajo; creo que nunca antes se había trabajado tanto por tan poco en la Historia de la humanidad. Aquí es donde se atisba una nueva característica en las personas que pareciere viene cohesionada con su necesidad de movimiento, interacción y dignificación: la ambición.


La ambición parece aplastar a las características anteriores para alzarse como el nuevo motor del trabajo y del mundo. Es aquí donde me pregunto en qué momento la evolución cayó en involución, puesto que la ideología sobre trabajo = riqueza, riqueza = progreso desvirtúa al Hombre, lo extraño es que la ambición jamás llegará a ser una virtud y aun así se ha convertido en parte de la moral.


El problema no es sólo la des-virtuación, el problema es el estancamiento histórico en esta etapa, trayendo consigo una distribución deforme del trabajo y los bienes en un mundo de seres uniformes, iguales. Tal situación ha sido implantada de tal forma que ya se ha normalizado impidiendo el planteamiento de preguntas tan sencillas como ¿por qué algunos tienen casa y otros no? Que si, una vez haciendo el esfuerzo para contestarla, denota la des-humanización en la sociedad.


Dicha des-humanización ha sido tan radical que la competencia (para la obtención de un trabajo que anteriormente se repartía equitativamente) se ha tornado salvaje, despojando incluso al Hombre de una característica que atribuíamos a la naturaleza: la necesidad de socializar; ello observable en el individualismo. Los mencionados agentes son las causantes de la alienación y la cosificación del Hombre al ser tratado como objeto; hablamos de humanos no humanos, ni los alienados ni quienes alienan. 




Finalmente llegamos al punto que me parece más interesante, aquél en donde teóricamente el capitalismo cae para dar entrada al comunismo y la libertad, donde se lleva a cabo lo que Marx define como revolución; un movimiento radical en donde los de abajo se alzan para arrebatarles el poder a los de arriba y traerlos a un nivel de igualdad entre todos los Hombres.


Lo que me pregunto es si el Hombre ya se habrá acostumbrado demasiado a la normalización y estática de sus alrededores que habrá olvidado su instinto de desear movimiento, transformación e interacción humana. Hará falta recordar dichas necesidades para llevar a cabo una revolución real, porque este paréntesis histórico al menos a mí ya me está cansando. En cambio, al no aclarar Marx a qué tipo de revolución se refería, yo propongo que primero debe revolucionarse la conciencia, después el intelecto y el espíritu para después revolucionar un país.
        

martes, 5 de mayo de 2015

Sobre los Pretenciosos en Facebook

En efecto, Facebook es un arma de doble filo, depende de cómo lo utilice el usuario; sin embargo, lo verdaderamente preocupante es qué tan consciente es el usuario de para qué utiliza esta red social y como influye en su persona, su contexto y sus relaciones. 

Esta crítica a Facebook propone que el Yo de las redes sociales es fragmentario, no es un ente completo ni macizo; pero mediante la observación puede rescatarse al Yo que hay detrás de la pantalla, porque las actitudes y hábitos que tenemos en nuestra vida virtual dicen mucho de nuestra vida verdadera, y sí, son dos mundos diferentes la mayoría de las ocasiones aunque te sea difícil creerlo. En fin, en los siguientes dos puntos se abarca la 'actitud de competencia' y la 'frustración' como puntos de partida para analizar al Yo de las redes sociales. 

Competencia

“Ahora vivimos, es decir, actuamos, precisamente en desacuerdo de como pensamos y sentimos.” (Castilla del Pino, Carlos 61) El yo está fragmentado y sus pedazos se esparcen no en cada publicación de su perfil de Facebook, sino en las razones debajo de cada una de estas. Uno es el yo de la vida real y otro es el yo de las redes sociales y en el presente apartado se demuestra que tales diferencias se deben a las motivaciones existentes en ambos mundos.

“La vida, que es ante todo lo que podemos ser, vida posible, es también, y por lo mismo, decidir entre posibilidades lo que en efecto vamos a ser.” (Castilla del Pino, Carlos 65) Ese es justamente el atractivo de Facebook, él te permite decidir quién o qué quieres ser y te regala todas las herramientas para lograrlo, espacios en blanco para irlos llenando con tu nueva identidad, puedes inventarte que has leído 220 libros y que tus películas favoritas son de cine independiente francés, o que en su caso, eres un verdadero conocedor del fútbol y los deportes, o que amas los gatos, o qué sé yo. Tu perfil se vuelve tu carta de presentación y vas dedicándole más y más tiempo para poder impresionar a los demás. Facebook es el espacio número uno en cuanto a cantidad de pretenciosos.

Tal pretensión y desperdicio de tiempo en la actualización de tu perfil, (además del interés por el chisme, claro está) se debe a la enorme competencia que existe en ese medio, en la cual el objeto que se desea alcanzar es la atención. Así de simple e intangible es el sueño de todos. La atención se manifiesta como likes en las fotos de perfil o de la fiesta del viernes, en comentarios en el muro y las publicaciones, en el incesante tintineo durante el día que te condiciona; estímulo: ese sonidito molesto, respuesta: emoción, tengo una notificación nueva.

Todos anhelamos ser vistos, reconocidos; de nada importa lo que hagas en la vida real, si no lo compartes en las redes sociales es como si nunca hubiera pasado; es el nuevo “ser es ser percibido” de Berkeley, puesto que “ser, es ser compartido en tu perfil” ah, y debe tener likes, porque de forma contraria, no tiene caso la vida. 
Y esta competencia es tan grande y exige tanto porque muchos de los usuarios que usan Facebook, desean lo mismo, la atención no es algo valioso para uno solo. Por supuesto que adquirir el objeto deseado es una buena inversión, tanto directa como indirecta porque es posible intercambiarla por bastantes cosas: dinero, fama, reputación, reconocimiento, autoestima, status (falso status).

  “La posesión de un objeto valioso para la comunidad, me depara la elevación de status, mientras que la inobtención de ese logro deja al otro o en el mismo o en el inferior incluso.” (Castilla del Pino, Carlos 43)Lo cual significa que este mecanismo de poseedor y no poseedor, generará por ende, un frustrado. “A partir de ese momento el poseedor se moverá de acuerdo a sus necesidades ya satisfechas y la aspiración de otras por satisfacer, mientras que el frustrado queda todavía en un estado retrogradado respecto de aquél." (Castilla del Pino, Carlos 42)

Por lo tanto, se puede rescatar al otro desde su actitud como competidor. En Facebook es perene el concurso de qué vida es la más entretenida entre tantas y para reconocer a un competidor empedernido sólo hace falta prestar atención a la cantidad de tiempo y material (especialmente fotográfico) que le destina al día. 


Frustración

“La frustración es adolecer un fracaso. “(Castilla del Pino, Carlos 69)Se fracasa cuando no se obtienen los elementos mencionados en el punto anterior, por ende, se frustra. Por el otro lado, el poseedor se halla en una nueva posición de éxito. “Un éxito puede tener tales ingredientes gratificadores para la persona que la enajene aún más y le ofrezca múltiples posibilidades de eludir la conciencia de su propia situación.” (Castilla del Pino, Carlos 69)El mundo virtual del poseedor ha sobrepasado su mundo real, esto es más evidente en redes sociales como Instagram, vine o twitter; sin embargo, el resultado es el mismo, una enajenación, alienación producida por la frustración existente en sus verdaderas vidas. Los exitosos también son frustrados y evaden su frustración, no con alcohol ni con estupefacientes; con Facebook, la nueva droga. 

“La frustración es resultado de la alienación” (Castilla del Pino, Carlos 34)Se vuelve en un inevitable e irrompible círculo vicioso: estoy frustrado por el fracaso que vivo en mi realidad, busco el reconocimiento en una red social, obtengo éxito, me alieno, me torno conformista con mi vida puesto que me consuelan mis éxitos ficticios de lenguaje binario. O, en su caso,…busco el reconocimiento en una red social, no lo obtengo, me frustro al no ser poseedor de atención, me torno neurótico, me alieno. Porque, a fin de cuentas, “Es el significado de la realidad, más que la realidad misma, lo que importa para el hombre como persona.” (Castilla del Pino, Carlos 43) Y Facebook es puramente simbólico, nos movemos dentro como mercancía, pero el espacio en sí funciona como un remplazo a la toxicomanía y al suicidio. Las redes sociales pueden fungir como un lugar de escape ante la frustración y como raíz de la frustración misma.

Hablemos en esta ocasión del ganador, el que ha obtenido toda la atención que anhelaba. “Tras este éxito hay una falsificación de la propia vida y la suplantación de ella por una vida prestada, una vida que no es la que consideramos nuestra.” (Castilla del Pino, Carlos 70) E incluso tras dicha suplantación, a veces “El éxito adquirido no es suficiente, porque no es el proyecto propio.”(Castilla del Pino, Carlos 70) ¿Tu perfil es una proyección de quién eres, una exageración de ti mismo o es lo que la comunidad facebookera te ha solicitado que seas? Las redes sociales provocan frustración porque el personaje que estás interpretando es inalcanzable en la realidad cotidiana, es un espejismo virtual; el grave error radica en que para que un proyecto no frustre, este siempre debe ser realizable. Aquellas galerías de imágenes y estados dotados del grado exacto de actitud y humor, no son otra cosa que una selección arbitrada de la realidad de la persona, todavía adornada con filtros y con poses falsa ante la presencia de cualquier inminente flash.

Cada exuberancia y álbum nuevo que atisbes, puede ser una proyección del nivel de frustración y fracaso de la persona en cuestión. Reitero, depende del tiempo y atención que se le dedique. La ecuación es simple, las horas destinadas a la actualización de tu perfil de Facebook son directamente proporcionales a tu nivel de frustración en tu vida real.



Referencias:

Castilla del Pino, Carlos. Dialéctica de la persona dialéctica de la situación. Quinta edición. Barcelona: Península, 1978. Print.
---. La Incomunicación. Octava edición. Barcelona: Península, 1977. Print.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Cómo saber si él te miente

Hace algunos años, unos cuatro diría yo, escribí este pequeño manual sobre cómo reconocer cuando alguien te está mintiendo. El corolario no respeta las reglas sobre la expresión corporal ni tecnicismo alguno; es mucho más sencillo que eso, pues es su corazón quien siempre los delata. 



Cómo saber si él te miente

por Violeta Carrasco Jiménez 




Él miente, lo sé. Resulta que al hablarle me contesta tan tranquilo, confiado, pero lentamente escucho, distingo el sonido de su corazón acelerado que, con la intención de delatarlo, le golpea el pecho. ¿Y qué hago yo? qué habré de hacer sino ignorarlo, apesadumbrada ante su palpitante corazón desesperado, atemorizada de articular cualquier palabra... lo abrazo. Su corazón golpea mi pecho también.

Él miente, lo sé. Aunque sus palabras suenen ciertas, tienen eco, un eco diminuto al terminar de murmurar, suena a tristeza, a arrepentimiento. Ocultarlo con una sonrisa no servirá, ni recurrir a la distracción, al cambio de tema... me doy cuenta, sé de su error. Pero, ¿Qué hago yo? qué habré de hacer sino perdonarlo, aún sin que pronuncie esas palabras para pedir perdón; devuelvo la sonrisa, cedo a la opción de distracción.

Él miente, lo sé. Y no me importa. También yo le he mentido y sin darme cuenta. Ignoraba mi descaro, mi cinismo, mi mitomanía, ¡ignoraba mi mentira!. No podré confesarle mis engaños, no quiero hacerlo, pero tampoco quiero ocultarle la verdad; ya no me produce ningún placer.

Y es que el hecho de amar a alguien exige una entrega y confianza que creímos poseer. Nuestras suposiciones no pudieron estar más alejadas. Él miente, lo sé. Él no sabe que miento.

La idea de cambiar es persistente; sentir la flacidez de mi relación, de lo que queda de ella, no necesito nada más para admitir mis errores, pero ¿Cómo sabré si él también admite los suyos? Puedo cambiar yo, pero no podré esperar a que él cambie. Amarlo nunca  significó querer modificarlo.

Supongo que no haré nada, ¿Qué puedo hacer? podría esperar cientos de años sin ver ninguna diferencia... pero en dos meses, quizá menos, puedo cambiar yo. Aborrezco la mentira en el amor. Aborrezco a su corazón, golpéandome el pecho a través de su pecho, delatándolo, victimizándome, mátandome con su martilleo en mi interior; pues sé que no le diré nada y él a mí, me seguirá mintiendo.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Un Montón De Consejos Para Ser Creativo y Muchoso

Me pasa, al igual que todos, que tengo días en los que estoy apagada. La sensación de no querer hacer nada es terrible, no deseo encender la televisión, ni escuchar música o salir; tampoco me da hambre, ni sueño. Estoy seca desde dentro y hasta afuera. En días así tengo que recordar qué soy y cómo vivo, así que se me ocurrió la maravillosa idea de hacer una lista -porque de todo hago listas- que me suban de vez en cuando el ánimo y me hagan sentir creativa otra vez, "muchosa" como diría el sombrereo loco.

Y pues aquí está la lista de todo lo que encontré en mis viejas libretas, consejos que en un rato u otro me hicieron sentir feliz.

Briggite Seumenicht Notholt (Empresa Merkatua):

"Lo que te garantiza tener un trabajo de por vida no es un título, es una buena actitud y tu talento."

"La felicidad no le cae mal a nadie y es lo único que siempre debemos cuidar."

"When I grow up I can be anything,"

"Los pequeños detalles nunca son pequeños."

"Nacemos siendo originales, morimos siendo copias."

"Ser auténticos significa ser fiel a tus talentos."

"Si quieres que alguien piense afuera de la caja, no pongas su cerebro en una caja."


Pepe Montalvo (VP creativo de Young & Rubicam México)

"La teoría y la creatividad no están peleadas, de hecho la teoría es creatividad."

"La buena publicidad, como el buen diseño, no debe parecer publicidad. Tiene que ser más honesta, más útil y molestarnos en menor medida."
"La creatividad es la asociación de cosas. Mientras más cosas tengas en la cabeza, más original va a ser tu asociación porque podrás ligar elementos que no se habían ligado antes y por ende tendrás un resultado mucho más creativo."

"Escucha música, aprecia el arte, ve a museos, mira películas, viaja, lee, navega en internet. Se trata de conocer cosas nuevas todo el tiempo y de librarse de prejuicios. Se trata de investigar y experimentar continuamente."


Antonio Tedy (mi queridísimo profesor de Lenguaje Audiovisual)

"Madurar es reconocer que siempre va a haber alguien mejor que tú, pero sólo tú puedes hacerlo del modo en que lo haces."


Para potenciar tu creatividad debes:
  • tener confianza en ti mismo y en tu intuición. 
  • ser valiente. 
  • ser flexible, aceptar las ideas de otros como buenas. 
  • conseguir una alta capacidad de asociación. 
  • tener finura de percepción. 
  • ser imaginativo. 
  • enjuiciar críticamente (quitarte prejuicios). 
  • tener curiosidad intelectual. 
  • lograr características afectivas de sentirse queridos y protegidos. 
  • contar con soltura y libertad. 
  • ser entusiasta, tenaz y resistente. 

1.- Buscar "el elemento", ese aspecto, tema, proyecto que interioriza la realización personal y permite que el individuo se perciba como "alguien que dejará huella en su etapa vitálica".

2.- La pasión como componente en los niveles de inteligencia emocional, estando presente en los procesos de búsqueda y elección de nuestro elemento.

3.- Constancia, trabajo y control. Los procesos de creatividad se caracterizan por un nivel elevado de esfuerzo, planificación, reiteración y retroalimentación. Normalmente se ha asociado erroneamente a una fórmula unívoca, a una idea feliz instantánea y algo al alcance de muy pocos.

4.- Riesgo de extrapolarse de la zona de confort. La creatividad implica intrínsecamente valentía, riesgo y atrevimiento; la analogía con los personajes principales o héroes de la mayoría de los cuentos o cómics es muy relevante para identificar la necesidad de salirse de las rutinas y de lo cómodo para intensificar las conexiones cognitivas y emocionales de la creatividad.


Y terminamos con una ponencia en TED por el señor Ken Robinson: