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martes, 7 de junio de 2016

Bajo la Lluvia

Había una vez, en el reino de los sueños, una joven encerrada en una misma pesadilla. No sabría decirles cuanto tiempo llevaba allí, puesto que en aquel reino no existe unidad de medida para tal; los sueños carecen de inicio o fin, se repiten en espirales. Y en esta, eternamente era de noche y eternamente llovía. La joven, de inocente apariencia, cargaba consigo un paraguas y paseaba sola, encontrándose ocasionalmente con criaturas del reino.

Hadas mortíferas solían ofrecerle regalos de su cultivo de flores para que adornara su cabello castaño. Todo aquello que crecía en el bosque, crecía muerto, por ende las flores siempre estaban marchitas. Cuando jugaba al escondite, lo hacía con su sombra; si tocaba a un duende, lo transformaba en piedra. Todos los árboles, secos, no le propiciaban ningún refugio para la lluvia; y era fácil perderse entre los senderos, todos se veían iguales, porque todos eran lo mismo.

De vez en cuando el silencio se rompía por horribles cantos provenientes de las arpías que custodiaban el cielo y moribundas aves en sus nidos. Un día, la joven halló a una de estas criaturas tendida sobre la hierba, cuando la vio sintió sincera compasión y el ave, agradecida, le cantó un poco. La joven, convencida de que si aún cantaba, podría volar, la arrojó al aire y le pidió que la llevara consigo. El ave la tomó de los brazos y con increíble fuerza la levantó del suelo. Ella soltó su paraguas.

La joven cayó asustada tras oír un terrible bramido atrás de ella. Se había alzado una luna roja y la lluvia ahora la empapaba. La figura de un caminante deforme estaba frente a sus pies. Con los ojos enardecidos hacia la pequeña que intentó escapar, aquel demonio sin cuerpo o forma tiró de unos hilos invisibles y la colocó a su altura. Sin posibilidad alguna de despegársele, ella danzó con él durante media espiral.

Tras un forzado baile para la diversión del demonio, la arrojó al barro, junto a su paraguas, dejándola inconsciente. ¡Oh, pequeña, pobre de mí!, llevo tanto viendo a esta historia repetirse y tú sigues siendo incapaz de volar fuera del bosque. La espiral del sueño se encoje y se extiende pero le es fiel a su narración. Despertarás con miedo, con la lluvia escurriendo de tu rostro, encontrándote ahí, en el siempre.



La joven, tras dormir sin sueño alguno, despertó empapada, abrió el paraguas y siguió caminando bajo la lluvia.


jueves, 23 de abril de 2015

Quince Días

Yazco, en una madrugada fría como mis extremidades; tiemblo. Quince días y contando, huelo a todas las inmundicias: wiskhey, esperma, mota, amor. No siento mis manos y padezco de náuseas sin vómitos, náuseas sobre mi cama siempre destendida, como una flor. El cenicero acumulando la decepción desde el día en que desperté en el mundo.

Riendo, comencé a llorar, y no paré sobre ningún hombro, el abismo mira dentro de mí con cada trago en el que yo miro en él, ¡Bien me conoce el culo de la botella! No me olvides, te grito, ¡No me olvides! y se me evapora tu rostro en mis deseos y yo no me puedo tocar, mi piel se siente ajena, porque es tuya, todo el tiempo tuya... No me olvides, ven. 

Idiota, solitaria, frígida, infeliz. Tengo lepra. Me hace falta tu depravación, si no se enmohece mi carne. Estoy podrida, huelo la fetidez en mi ombligo, entre mis dedos, en mi aliento, en mi vulva. No he salido de esta habitación desde hace quince días.

El calor me chamusca y chamusca las paredes, me he bañado con agua fría y he enfermado. Se me cae el cabello, uno, dos, tres, cincuenta; ya no los barro, ya no barro las migajas, he olvidado comer, he olvidado dormir, he olvidado despertarme. Estoy inmóvil, soy un feto inmóvil en este mundo jodido. Peso demasiado, mi existencia pesa demasiado y me ha enjaulado como a un gusano a este sucio piso de lodo; me retuerzo sobre mi sudor y mis lágrimas confundidas con mi sudor, con un lamento que parece risa porque la burla inició el lamento.

Me miro desnuda en el espejo y río como desquiciada, con sangre en la boca y menos dientes; Esta no soy yo, esta no soy yo, me repito. Sobre una silla abro las piernas y veo dentro de mí misma, el abismo mira dentro de mí, como el culo de la botella sin fondo, la pipa tapada con excrementos, y se burla, me habla con su voz gangosa: Miserable, eres miserable. La toco para callarla y me escupe, las voces suben a mi cabeza y pienso en la muerte.

Cojo mis zapatos de suela inservible, suela resbalosa, y salgo al hielo de la madrugada, estoy dopada de éxtasis. Corro y río y lloro y corro y vuelo y caigo y muero... muero, muero (ya no siento mis manos), muero, muero, muero, muero (las voces se vuelven susurros), muero, muero, muero, muero, sonrío, estás ahí, está tu rostro entre mis deseos, no me olvides, ven.


Fotografía de Antonio Palmerini


martes, 7 de abril de 2015

Vampire Knight


Vampire Knight





Vampire Knight, de Matsuri Hino, es una historia de amor de vampiros que se sitúa principalmente entre las paredes de una grande y acorazada academia en donde humanos y vampiros coexisten sin que los primeros sepan de la naturaleza de los segundos. 

Príncipes vampiros y nobles de notable belleza, el mejor camuflaje para su asesino instinto; humanos cazadores de vampiros con armas legendarias; miserables ex-humanos, ahora sirvientes sin voluntad cuyo único motor es la sangre; y humanos, comunes y corrientes, que nunca, pero ¡Nunca! deben mirar a los ojos de un vampiro, porque de unos ojos así, no es posible salvarse.

Esta es una recopilación de las que a mi parecer son las mejores citas del manga a partir del capítulo 56. Recomiendo ampliamente tanto el manga como el anime (que tiene el soundtrack más triste que he escuchado), espero que con esto terminen de convencerse:  


"Eres como un renacuajo tropezando por el mundo, lleno de incertidumbre." Aidou Cap. 56 pag. 16


"No puedo recordar..." Zero Cap. 59 pag.13 


"Contradicción, y desesperación son los dos elementos con los que estás hecho y serás eternamente de esa manera." Rido. Cap.60 pag.7


"Deja de decir esas palabras vacías, joven vampiresa, nadie puede ser el remplazo de otra persona, por eso es que las despedidas siempre son difíciles." Kaname Cap.64 pag.24

Kaname

"Después de ver esos acontecimientos desagradables, se debe contemplar la belleza de la naturaleza." Kaname Cap.65 pag.28



"No importa que tan hermosa haya sido la rosa, lo primero que quería ver era tu rostro." Yuki Cap.65 pag.30


"Él siempre será una persona que abraza a la debilidad." Yuki Cap.65  pag.32    


"Yuki: -¿Cómo has estado? 

Yori: ¿No es obvio que he estado muy sola sin ti?"  Cap 73 pag.7

"Luces como si estuvieras derrotado en el amor... tu amas a esa persona, ¿verdad?" Yuki Cap.73 pag.23


"Una parte de mi corazón está ligada a otro lugar." Yuki Cap.73 pag.28


"Si tengo que dejarte ir preferiría matarte con mis propias manos, o de otro modo, por favor mátame tú misma." Kaname Cap.73 pag.29


"¿Qué tal si rompo algo... y no puedo reunir las piezas de nuevo? Yuki Cap.73 pag.36




Kaname, Yuki y Zero


"¿Por qué nunca podemos seguir adelante sin herirnos el uno al otro?" Yuki Cap.73 pag.41


"El que te hayas convertido en alguien obediente es un poco preocupante." Kaien cap 74 pag20


"Ya no tengo los medios para mantenerla a mi lado, por lo tanto, estoy agradecido de que la mantengas alejada de mí." Kaname Cap.74 pag.31


"Obtuviste una flor que sólo florecerá por ti, pero llegará un día en que esa flor termine devorada y marchita." Rido Cap.76 Pag.25


"No eres más que la encarnación de las partes más sucias de mí mismo." Kaname Cap.76 pag.25


"Cada célula de su cuerpo... su completa existencia, ¡No es nada sino inmundicia!" Zero Cap.78 pag.38


"Sólo puedo tomar lo que dijo como una confesión de amor... y tomar eso como una declaración de celos. Todo lo que he escuchado no es más que una retorcida manera de expresar amor." Takuma Cap.80 Pag.17


"Eres como una polilla en vuelo y yo la luz que te atrae hacia mí." Sara Shirabuki Cap.80 pag.20


"Me molesta... que incluso en esta circunstancia, los latidos sigan siendo tan firmes." Yuki Cap.81 pag.13


"Date por vencida conmigo, haz como si yo estuviera loco." Kaname Cap.81 pag.21

Yuki y Kaname

"Nosotros siempre hemos estado dentro de este oscuro bosque, buscando una salida, tú te alejas más y más de mí, no creo que vuelvas a acariciar mi cabello otra vez. (...)Y aunque las cosas sean así, aún creo que podremos salir de este oscuro bosque, y los rayos de sol que pasan a través de las hojas de los árboles brindarán calidez a ese cuerpo congelado, y entonces..." Yuki Cap.83


"No creo que planees rondar en un oscuro, profundo y frío bosque hasta que te mueras, ¿o sí?" Cross Kaien. Cap. 86 pag.21


"Hace once años en aquella montaña nevada, desde el primer momento en que abrí los ojos, comenzaste a mentir," Yuki Cap. 89 pag. 30


-¿Por qué dejaste de vivir a mi lado?-

-Porque la forma en que te amo no te permite sonreír desde el fondo de tu corazón."
"Yuki y Kaname. Cap. 89 pag.35

"Siempre ha parecido que él no tiene permitido existir a menos que su existencia sea para beneficio de alguien más." Yuki Cap.90 pag.2


"Regresa al mundo lleno de luz, Yuuki. Aunque me olvides yo te seguiré recordando, es más apropiado para ti estar bajo la luz del sol." Kaname Cap.91 pag.21


"Para este cadaver andante en el que me he convertido, fuiste la llama de la vida, la luz en mi corazón, que me dio la alegría de ser necesario nuevamente." Kaname Cap.92 pag.28 


"No puedo imaginar un mundo donde no pueda volver a oír tu voz." Yuki. Cap.94 pag.17


"Di que caminarás a mi lado. Aunque décadas pasen, dilo, antes de que me convierta en polvo, producto de mi inanición." Zero Cap.94 pag.38



miércoles, 26 de febrero de 2014

Victor

Este es mi primer post del reto literario (click aquí para saber de qué estoy hablando)  y tuve que escribirlo inspirándome en la pieza musical de Danny Elfman "Victor´s Piano Solo" de la película The Corpse Bride. Espero haberlo logrado.

También dejo aquí el blog de Paulina, quien creo que ha escrito algo especialmente interesante (aunque no lo he leído): Belle Mot y sé que les va a gustar.


Espero que sigan disfrutando de nuestro sufrimiento. El próximo post se publicará el miércoles 5 de marzo. 


(P.D el relato debe leerse con la música de fondo.)




  



Victor




Con el tapiz desgajado de su habitación azul, se pasea desnuda, de lado a lado, entre sombra y sombra del doloroso recuerdo, con el cabello suelto hasta los pies. De entre todas las cosas eligió el cerdamen cuyo mango es de plata y su collar de perlas, para cepillar su melena salpicada de sal de mar, de maldiciones. Con la costa en la ventana y el susurrante viento despeinando las cortinas púrpuras, con las hojas de los diarios teñidas con la tinta de la letra de su amor, Victor, su gran amor; se pasea desnuda, con su penumbra bajo los rayos quemantes del sol y acaricia la muerte de las flores de junio sobre su mesa de noche, junto al vestido de novia, empapado de llanto, salino como el mar, salino como sus pesadillas.

Se retuerce en la silla, se le agrieta la piel. Cierra los ojos para regresar las mariposas,el jardín, Víctor, el beso primero, el beso último. Regresa las tardes y el amanecer en sus ojos, grises como el día en que se fue, grises como el cielo nublado que cubrió su adiós, su adiós para siempre, porque del peñasco dejose caer para ser devorado por los sueños del mar, por sus bestias y las glorias de sus misterios. Se le contraen las entrañas mientras lo piensa, desnuda se desploma en la silla, sin la intención de volver a vivir, dejando caer su cabello para  perfumar toda la habitación con hiel. Entre sus senos le escurre la tinta de la carta que él le escribió, que ha dormido sobre su piel de espuma y escurrido en su locura perenne. 

Nunca, entre todas sus cartas y hojas de diario, ni su boca ¡nunca!, se dijo algo más triste:  

"Amor (y te digo amor con un dolor en el pecho), jamás he amado así, con más pasión que la que tiene mi carne, ni con más fervor que el que soporta mi cuerpo. Pero no tengo fuerza para cargar con el monstruo que en mí vive y temo, que su respiración se agite y palpite conmigo y sus voces jamás abandonen mi oído, porque si llega el día en que mi voluntad se venza, escucharé al demonio de mi cabeza y, amor mío, mi tormento es que él te conozca, que en mí lo veas. 

Perdóname, perdona mi debilidad, perdona mi miedo, perdona mi dolor... perdóname haberte amado así, tan poco tiempo, con tantos delirios y ya no llevarte otra vez flores.

Te amo (y lo digo con más fuerza que nunca), siempre serás mi amor." 

Víctor


De entre todas las cosas ella eligió el cerdamen cuyo mango es de plata y su collar de perlas, las hojas dispersas de su diario arrancado, el vestido de novia, las cortinas púrpuras y las flores de junio, para guardarlas en el baúl y arrojarse con él desde el peñasco, para ser devorada por el mar onírico y que al fin llenara con su sal sus penas, para que al fin se hundiera en la oscuridad profunda, donde los monstruos duermen.

lunes, 22 de julio de 2013

El Monstruo Gris

Lo vi de nuevo, inherte, callado, una figura retorcida y de brazos largos, una sombra gris que se pasea de noche, sin molestarme, sin emitir ruido alguno, erizando mi piel con sus repentinas apariciones.

Todo lo que hice fue bajar a la cocina por un vaso de agua, ¿mi error? dejar a mis espaldas la puerta completamente abierta. Las luces de la cocina se hallaban prendidas todas, el resto del piso estaba a oscuras y yo había bajado sola, como de costumbre. Un frío inaudito tocó mi nuca; al torcer mi mirada paulatinamente hasta quedar de frente hacía la puerta, lo vi. Un segundo eterno. Su cuerpo gris yacía en la puerta, entre la tiniebla y la luz, y en un parpadeo más se disipó sin rastro alguno. No supe cómo reaccionar entonces, jamás he dudado que él existiera, y jamás lo había visto con tal claridad. Una niebla que se esconde en los rincones más olvidados de mi cocina y que parece estar pendiente a que no baje acompañada. 

Terminé de servirme el vaso de agua. No me atreví a llamarle, ¡Maldita curiosidad! me obligaba a ver entre esa bruma, sin embargo subí a mi habitación, bebí el agua y supe que no me atrevería a bajar de nuevo; no esta noche ni en muchas otras, pero llegará el momento en que la criatura y yo nos encontremos o al menos sé, que el me encontrará a mí.


(Ilustración por: Anton Semenov)

jueves, 13 de junio de 2013

¡Hay un Monstruo en mi Cocina!

Los exámenes finales me han estado matando, pero eso no explica que haya estado viendo cosas raras. No creerán que me lo estoy imaginando, ¿o sí? Además, no es la primera vez que pasa; me lo he encontrado antes y bajo otras situaciones.Esta vez no le habré visto el rostro, pero lo escuché correr.

Ayer a media tarde decidí bajar mi laptop y mi montón de hojas a la mesa de la cocina (en mi escritorio no hay espacio suficiente cuando se trata de exámenes finales) y permanecí ahí hasta que se hizo de noche. Eran quizá las 11:30pm cuando empecé a sentirme muy cansada; aún me faltaba estudiar algunas cosas y no pude poner nada de música porque sabía que  despertaría a todos los bellos durmientes de esta casa, a mis vecinos incluso. Mejor apresuré el ritmo.


La única luz encendida era la que alumbraba mi cocina; todo a mi alrededor estaba a oscuras, y como siempre la puerta abierta dejándome ver esa inquietante oscuridad. ¡Lo oí de pronto! justo cuando escribía mis últimos renglones. Alcé la vista y fue cuando lo miré pasar: un ser alto y delgado que pasó corriendo dejando una sombra rojiza detrás suyo. Me quedé inmóvil un momento. Lo escuché caminar hacia mi sala. 


Mi primera respuesta desesperada fue querer gritarle a alguien; pero, como dije, todos dormían, y en esta casa el sueño es algo que se respeta mucho (el sueño de todos menos el mío, al parecer). La única opción que quedó fue guardar todo el desastre sobre la mesa deprisa y subir callada y velozmente a mi habitación. 


Aún estoy algo asustada. Son 11:19pm y de nuevo estoy aquí, en mi cocina. De vuelta rodeada por una estremecedora oscuridad.


No he contado la primera vez. Creo que se trata de un sujeto gris, o al menos así he decidido llamarlo: el monstruo gris que habita mi cocina y sus alrededores. Aquella vez lo escuché claramente bajar las escaleras y cuando fijé la vista para saber de quién se trataba vi la misma figura alta y delgada de un gris opaco que avanzaba hacia mi sala. ¡Aún siento los escalofríos! debería irme ya de aquí... creo yo.


Debo apresurarme, no quiero un reencuentro con el monstruo gris. Tengo que aprovechar que la casa sigue despierta y que, además, ya he terminado con mis exámenes finales.



(de Luciano Mondino)

jueves, 23 de agosto de 2012

Ojos Hechos Sangre

3 de mayo de 2005

"Querido diario, no te he podido escribir porque he estado muy ocupada. Me pondré al corriente:


A él se le vieron los ojos en rojo, después vinieron por mí." 


(...) El martes tal vez haya sido el peor día de mi vida; pero ya hemos dicho cuando va a ser el PEOR día de mi vida."



A penas y diviso el resplandor rojizo en el patio trasero de la escuela. No sé por qué. ¿Quién es él?, ¡¿Quién es él?! algo hacíamos en el campo, quizá fue magia, quizá fue un  juego. Y se traba mi memoria en esa imagen: ocultaba algo en los ladrillos, un papel, creo. Tenían algo escrito, algo importante y muy secreto; él estaba ahí, me veía con sus ojos hechos sangre.  

miércoles, 22 de agosto de 2012

¿Quién es él?

Si has llegado a leer algo de "El Diario de Sophia", sabrás de mi insaciable obsesión con leerme diarios viejos. El único motivo es que he perdido la cabeza, mi memoria está muy dañada y recuerdo casi nada de antes del 16 de agosto de 2010. Me han ocurrido cosas muy extrañas, algo deben tener que ver con mi difuso y tembloroso pasado; quiero decir, no precisamente las cicatrices nos dirán hacia donde ir, pero si nos recordarán donde hemos estado. ¡Eso es lo que necesito, recordar!

Hoy tomo un diario del 2005. No te imaginas lo difícil que es hallar una fecha en mis escritos; por alivio está ahí, 1 de mayo de 2005, debí tener diez u once años (no tengo cráneo para cuentas ahora). Además de escribir de amor, como lo he hecho desde que quise buscarle un significado, escribí sobre algo que me daba miedo; me refiero a ello sólo con puntos suspensivos. Cito:


"El niño que tiene mucho que ver con... con... 


Me ha dado miedo, mejor te cuento mañana"


¿A qué pude temerle?, ¿quién es él?, pero ¡¿Quién rayos es él?


  

viernes, 10 de agosto de 2012

Diálogos Con Mi Furibunda Compañera

Diálogos con mi furibunda compañera

Por Eduardo Tejeda y Violeta Carrasco 

Obra teatral-fragmento 


Él: (Se sienta y con un ademán le invita a sentarse. Le da un sorbo a su café sonoramente) - ¿Sabes...? de vez en vez ya me das miedo.


Muerte: (Ahora burlona) - ¿Y vienes a decírmelo hasta ahora? te he tomado de la mano durante el sendero entero, ¿en qué momento me volví terror?


Él: (Inclinándose hacia adelante) - Temo cuando susurras a mi paz que te acompañe ya por siempre, y yo, no quiero.


Muerte: ¡Te he susurrado hasta en la cuna!, pero es el miedo el que afinó tu oído.


Él: - ¡Y yo que sufrí pena creyendo me ignorabas por completo! Tuve tantas ganas de odiar y pisotear a los ciegos, de arrancarles las manos, de escupirlos, y así... hacerles el amor. ¿Por qué esas veces en las que el dolor me carcomía, no pudiste estar aquí?


Muerte: (Le acaricia el rostro para calmarlo) - Siempre he estado ahí, mi amor. Susurrándote al oído, buscándote los labios. Te he amado desde que vi abrirse tus ojos.




miércoles, 13 de junio de 2012

Historia de Fantasmas

La otra noche no podía dormir. No aguantaba el dolor en el cuerpo, ni el peso de los párpados acumuladores de numerosos desvelos; en cambio giraba de un lado de la cama hasta el otro, me enredaba en las sábanas, miraba al techo, bebía sorbos de agua. 

Ocurrió a medianoche, en ese lapso entre la vigilia y el sueño, cuando los pensamientos divagan y se repiten las imágenes transcurridas en el día. Tenía una imagen común en la mente, según recuerdo era mi salón de clases; las voces de quienes se hallaban ahí y los objetos en general del lugar fueron desfigurándose hasta que mi pantalla mental fue ocupada por un hombre conduciendo en carretera; sonaba dentro del auto, en mi cabeza y en mi habitación una canción tétrica: "...por sieeempreee en un río... por sieeempreee en un río..." 

(Me estremece el recordarlo).

Mis labios se abrían para repetir la letra, apenas y los sentía moverse. Tomé conciencia de esa imagen en mi mente y de la canción que resonaba en las paredes. Me llené de un terror obscuro; sabría lo que ocurriría entonces.

Deseé moverme, pero mi cuerpo estaba pesado, la melodía rebotaba en todas partes y un suave suspiro acariciaba mi oreja izquierda. Yacía Absolutamente inmóvil, sofocada entre las sábanas. 

Ese fantasma del hombre conduciendo en la carretera estaba ahora en mi habitación, me pedía ayuda, la canción me hizo entenderlo... su cuerpo descansaba en el río. Le rogué que me dejara ya moverme y a cambio le ayudaría pidiendo por su descanso. La sensación de pesadez se fue. Me levanté y comencé a orar. 

Nunca volvió a visitarme; sin embargo su canción me atormenta en pesadillas.




(We get you when you sleep
ilustración por: Dholl)

jueves, 7 de junio de 2012

Hoy Se Presenta: Baño de Amapolas

Apertura:

Deseo amargo, imposibles conjeturas;
enloquezco bajo una pobre luz de luna falsa.

Desarrollo:

Yace un beso apasionado en el escenario
en el teatro se disfruta la eternidad.

Bailan ángeles y fantasmas,
cuya historia será recordada para siempre.

El encanto de la sombra de un cadáver
raído entre las rosas putrefactas.

Desenlace:

La sonrisa tierna de un demonio
cuyo encanto encadena, martiriza.

Imposible escapar de un baño de amapolas...


Mi corazón quedó ahí, bajo el peso del telón.



 (Papel Rojo
Por: Raúl Campos)

jueves, 12 de abril de 2012

En el Espacio Obscuro

Había estrellas en sus ojos,
y cada estrella fue mi cielo.

Dejamos las velas encendidas
en el espacio obscuro.

Chispas candentes
ardiendo en cada caricia.

Sus ojos brillantes
eran como espectros del cielo.

Fuimos amados por estrellas fugaces
en la cúpula de rosas rojas y amarillas.

Las luces fuéronse extinguiendo
como bengalas de amor que entre duermen.

Apagose la luna
con un sangriento amanecer.

Y una estela raída fue su voz,
un adiós en la orilla del sofá.

Hubo un beso póstumo,
alias de un sol que execra noches.

Tras su partida
me disolví en la confusión.

Y fue en el espacio obscuro
donde el eco hizo arder mi sangre.

Una llamarada me palideció,
dos gotas figuraban como perlas en mi cuello.

Y el balcón abierto,
y su sonrisa fría en mi memoria.

Desfallecí en el intento
de decir su nombre.

Caí petrificada en el espacio obscuro
bajo un beso póstumo, alias de su eco.

Finalmente el sol me tocó por el balcón
una lágrima escurrió de mis ojos; ardía mi piel.

domingo, 26 de febrero de 2012

Ana

-Deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer, deja de comer...


Y ella cubrió sus oídos para ahuyentar al demonio de débiles garras, de la corona dorada, de corazón tan chiquito.