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martes, 1 de noviembre de 2016

Leonardo Da Vinci y la fuente del genio

Leonardo Da Vinci y la fuente del genio

Por

Violeta Carrasco Jiménez


El renacimiento, vanguardia de los siglos XV Y XVI e iniciado en Italia, fue la transición de la Edad Media durante la cual de los terrenos del arte y la ciencia (principalmente) surgieron grandes exponentes; entre ellos, Leonardo di ser Piero da Vinci.



“La connotación de retorno a la antigüedad que se asocia al humanismo no debe entenderse como repetición del pasado, sino como reactivación y desarrollo de las actividades y talentos que los antiguos poseyeron y ejercitaron.” (Racionero) Así, Leonardo fue afortunado de nacer en una época donde las cualidades más apreciadas eran el refinamiento en el gusto, la soltura de modales y gracia en el movimiento, el valor, la fuerza física y destreza; el conocimiento de los clásicos, la historia y filosofía; una sensibilidad desarrollada para la música, pintura, arquitectura y escultura, así como el talento de reconocer lo raro y hermoso en libros, joyas, monedas y objetos antiguos.

La armonía de todos estos talentos debía realizarse de tal modo que se llevara con ligereza y se exhibieran sin pedantería ni esfuerzo aparente. La educación se concebía más en el sentido orgánico de crianza que en el informático de instrucción, porque el ser instruido no confiere gentileza. La gentileza no dependía de conversación agradable o vestuario sofisticado, sino de toda la persona. Los ejercicios intelectuales que servían para formar el carácter y desarrollar cualidades morales eran los clásicos literarios, poesía, retórica, historia, ética y política, junto con las matemáticas que revelan las armonías del hombre y la naturaleza. (37)

“En el Renacimiento el hombre inventa su imagen y la realiza, y esta visión y deseo de excelencia es el Humanismo. Humanismo es cualquier filosofía que reconoce el valor y la dignidad del hombre, y hace de él la medida de todas las cosas.” (39) Leonardo Da Vinci estaba impregnado con el espíritu renacentista y humanista: despreciaba la mediocridad, ardía en deseo de cosas superiores y, puesto que podía alcanzarlas, dirigía todas sus energías para tenerlas. 

De este modo fue él congraciado por todo lo que ofrecía el Renacimiento, en un gesto inteligente se dejó inundar por su época, permitiéndole influir en su percepción de cada cosa. La naturaleza, que no era ya el paso hacia el cielo o el infierno, sino una madre deleitosa y terrible como todas las madres, (55) se volvió objeto de su fascinación. El hermetismo, proveniente del neoplatonismo helenístico, con base en el Corpus Hermeticum y el gnosticismo; (79) se transformó en su idioma.


De hecho, Da Vinci exploró diferentes áreas del conocimiento, de él nació el método científico moderno, ya tenía en mente la idea de la evolución y las leyes de Newton, fue precursor de la mecánica ondulatoria del siglo XX, conocía y practicaba la astrología, la fisiognomía, la cábala y, tal vez incluso la alquímia científica. Fue escenógrafo, músico, inventor y, por supuesto, pintor.

Logró su maestría pictórica al precio del esfuerzo, mejorando con el transcurso del tiempo y sus detalladas observaciones. (61) Cuando indagó en la teoría mecanicista, se encontró con que lo que dura son las sustancias como materia o electricidad; mientras que en la teoría morfológica, lo durable son estructuras de actividad: las células del labio se renuevan, la forma del labio perdura. (27) “La filosofía de la forma se centra en una búsqueda de unidad en la diversidad y continuidad en el cambio.” (27) Da Vinci utilizó ambos conocimientos, el mecanicista y el morfológico, para llevar a cabo sus pinturas. En ellas es notable la evolución del mismo Leonardo en tanto a sus obsesiones y nuevos descubrimientos.

Por otro lado, sobre la música pensaba que “La música es hermana de la pintura: ambas expresan armonías; la música en sus acordes, la pintura en sus proporciones” (77) Su arte, holístico, implicaba que cada una de sus obras contuviera una parte de sí mismo, de su saber y de aquello que contemplaba.

Un genio es y hace arte; lo osa todo. Su potencial humano es inagotable.  Vemos como la Providencia hace llover los más preciados dones; la vemos reunir sin medida en un mismo ser, belleza, gracia, talento, y llevar cada una de estas cualidades a una perfección tal que cada una de sus acciones es tan divina que sus cualidades aparecen, lo que son en realidad, como otorgadas por Dios y no adquiridas por la industria humana.  (41, Vasari en Racionero)

De este modo, utilizando como ejemplo la obra de Da Vinci, la Providencia, Vasari atribuye su genio a un don otorgado por Dios, como si la genialidad fuera nata y cuestión de suerte. ¿Es esta algo construido por las circunstancias?, en este caso, por el aire tan propicio que se inhalaba durante el Renacimiento; o ¿es acaso una voluntad de la naturaleza? Para distinguir los rasgos de genio en Leonardo, habrá que tomar cómo vivía y pensaba la belleza, la naturaleza y lo sublime.

En cuanto a su idea de belleza: “Al hablar de la belleza, explica que esta no puede residir en las dimensiones de las facciones porque vemos un mismo semblante, cuantitativamente bien formado, ensombrecerse hasta la fealdad cuando lo atraviesa una emoción de furia, rencor o espanto.” (53) Idea similar a la que poseía otro genio, pero de la literatura, Oscar Wilde: “La belleza, la verdadera belleza, acaba donde comienza una expresión inteligente. La inteligencia es en sí misma un modo de exageración y destruye la armonía de cualquier rostro. En cuanto uno se sienta a meditar, se vuelve todo nariz o frente u otra cosa horrible.” (Wilde)

En cuanto a su experiencia con lo sublime, descrito por Kant como una sensación de horror y placer entremezclados, era vivenciada en cada uno de sus descubrimientos, llenándolo de un gran miedo y deseo a su vez. “La sensibilidad orgásmica que Leonardo adquiere en sus relaciones con la naturaleza penetrará todas sus representaciones de ella, dibujos y cuadros donde fuerza y delicadeza, tensión y desfallecimiento, se unen, como en el coito, en un instante quieto.” (56)

Leonardo aceptaba la naturaleza como fin en sí misma; estaba abierto a sus estímulos y su capacidad de observación le facilitaba la recepción de datos, a veces minúsculos, sobre su funcionamiento y composición. Podría decirse, aún en términos kantianos, que llevaba a cabo una comunicación nouménica con ella, mediante la cual extraía su contenido y forma y a continuación los plasmaba en su arte. Cabe aclarar que, dentro de esta teoría, tras la comunicación entre un nóumeno y otro, la obra de arte pasará a tener elementos de ambos. (Carrasco) Para Racionero, esto se explica de la siguiente forma: “Toda energía consciente puesta al servicio de un trabajo, proviene y necesita de una energía que emana del lado oscuro de la mente; la motivación consciente nace y se alimenta de un correlativo subconsciente.” (57)

Sus pinturas tenían alma propia, los hombres terminaban enamorándose de mujeres que no eran reales. Entonces, una vez más ¿a qué propiedad le atribuimos su genio a Leonardo Da Vinci? Él era bien parecido, fuerte, generoso, tenía un porte encantador, era brillante y bello, persuasivo, cantaba maravillosamente,  era sereno, de aparente frialdad. ¿Pueden ser todas ellas cualidades del genio kantiano, don divino y natural?, ¿existen niveles de genialidad y este representa el más exaltado?


Lamento terminar este ensayo con más preguntas que respuestas.

Referencias:

Carrasco, Violeta. «¿Qué es el arte y qué se puede conocer a través de él.» Marabunta (2016). http://www.revistamarabunta.com/2016/03/13/que-es-el-arte-y-que-se-puede-conocer-a-traves-de-el/.

Racionero, Luis. Leonardo Da Vinci. Ed. Folio. ABC, 2004.

Wilde, Oscar. El Retrato de Dorian Gray. México: Editores Unidos Mexicanos, 2005.

jueves, 16 de junio de 2016

El Retrato de Dorian Gray y la genialidad de su autor

  

Basil Hallward, la representación del principio artístico en Oscar Wilde

por Violeta Carrasco Jiménez



Entre el aroma de las lilas, entre alfombras persas, el zumbido de las abejas y los espirales de humo de un cigarrillo opiado, yo me pregunto quién es Basil Hallward.


A pesar de los abrumadores aspectos psicológicos otorgados por Oscar Wilde en sus protagonistas (Dorian Gray, Lord Henry Wotton y Basil Hallward) el pintor es el más enigmático de ellos, de quien pocos se han atrevido a inferir o escribir porque la aurora mística del personaje sobresale desde la primera hoja, está en él la firma de Wilde ya que, como se sabe, El retrato de Dorian Gray (su única novela conocida) es un trabajo autobiográfico -aunque bien podría serlo todo arte-; el mismo Wilde dijo: “Basil Hallward es lo que creo que soy; Lord Henry lo que el mundo cree que soy; Dorian lo que me gustaría ser –en otras épocas, tal vez” (Letters, 352) 


Se afirman tres posibles representaciones del significado de Basil para Wilde: la homosexualidad y su secreta relación con Lord Alfred Douglas, un evento real suscitado con un artista en su pasado y su genio literario disfrazado bajo la habilidad de un pintor.

Por ejemplo, Hesket Pearson, autor de La vida sobre Oscar Wilde (1946) afirma que el poeta solía visitar al pintor Basil Ward en su estudio y “Uno de cuyos modelos era un joven de excepcional belleza…” Cuando el retrato estuvo terminado y el muchacho se fue, a Wilde se le ocurrió decir que era una verdadera lástima que criatura tan gloriosa tuviera que envejecer. El pintor le contestó: “Sería maravilloso si pudiera conservarse tal y como es mientras el retrato envejeciera y se marchitara en su lugar.” 

Tarsicio Herrera Zapién, en Las odas de Horacio e la novela de Wilde, menciona: “El pintor Basil está avasallado por el brillo juvenil de su amigo Dorian, del mismo modo que, en la vida real, el autor lo ha estado por la juventud de su amigo Lord Alfred Douglas.

Las tres propuestas mencionadas tienen su valides; en cuanto a mi hipótesis, esta radica en lo que la obra y el personaje dicen por sí solos, puesto que a través de la lectura sólo del primer capítulo de El Retrato de Dorian Gray asumo siquiera cinco simbolismos adjudicables a Basil:

1.- El sentimiento de frustración frente a la belleza.

2.- La incomprensión hacia su ideal de amor y su proceso creador.

3.- El principio artístico o la genialidad.

4.- El deseo de sufrimiento.

5.- La ambición. 




Para ilustrar tales simbolismos empecemos por recordar que Henry tacha a Basil de pretencioso, después de oírlo decir que “ha puesto demasiado de sí mismo” en el retrato y tras realizar la comparación, percatarse de la ausencia de semejanzas entre el semblante inteligente del pintor y el rostro de belleza griega de Dorian. El primer símbolo que adquiere Basil en la novela es el de “frustración”, puesto que “la belleza, la verdadera belleza acaba donde comienza una expresión inteligente” (18) Así evidencia Wilde la abismal distancia entre él mismo y lo hermoso de sus creaciones, al igual que el miedo a lo efímero de sus fuentes de inspiración.

Seguido a esto, Basil pasa de “frustración” a simbolizar la “incomprensión” que vivió el autor como artista: Henry (representante en la novela de cierto sector social inglés) interpreta literalmente aquello sobre poner demasiado de sí mismos en una obra; a diferencia de lo que Wotton cree, esto tiene un significado único y distintivo dependiendo del creador. Empero, la incomprensión no yace solamente en este punto, también en la idea de pesadez y sentir que tiene Basil hacia aquellos que poseen perfección física o intelectual, puesto que detrás de ello existe siempre algo trágico. Sus fuentes de arte eran así, trágicas y con grandes personalidades.

El sentimiento de incomprensión se extiende a lo largo de su obra, como si buscara explicarle a la gente aquello que no podría decir sin un personaje y una novela de por medio. De Igual forma, al recalcar: “Cuando quiero a alguien intensamente, no me gusta decir su nombre a nadie. Es como renunciar a una parte de él.” (19) se refiere al proceso artístico de Wilde, remarcando el momento en que un artista primero posee su obra, se envuelve en su secreto y la guarda recelosamente, para después embutirla en un fin artístico. 


Es bajo una pregunta muy directa de Henry, que Basil esclarece la verdadera razón del porqué no desea exponer el retrato en la galería, lo cual sería el trasfondo de todo el trabajo literario de Oscar Wilde; tanto la pintura como las letras revelaban el secreto de sus almas. Y dicho secreto se resume en la capacidad innata del artista para sentir cierto “llamado” por parte de sus futuros objetos de inspiración, cosas o personas poseedores de lo que Wotton etiquetaba bajo “personalidad” y yo renombraría como “personaje”; un llamado perceptible únicamente por los sensibles en tacto, vista, premonición, olfato, en sentimiento, en gusto; características de un genio.

El encuentro a continuación del “llamado” ocasionado por Dorian hacia Basil en el momento de conocerse, es descrito como una experiencia terroríficamente placentera y placenteramente terrorífica, planeada por el destino y fuera del entendimiento de la conciencia, algo inevitable en la vida del genio. El artista desfallece ante su obra maestra, sucumbe en el amor y sufrimiento que conlleva para al final morir, literalmente, en sus manos y por sus manos.

Basil ha pasado ahora a simbolizar un principio artístico o la genialidad en Wilde. Este encuentro es deseo del artista y del “personaje”, siempre sintónicos. El artista es capaz de sentir tales vibraciones o tal llamado en los objetos inanimados y hasta en los fenómenos naturales. Tampoco esto nada tiene que ver con la amistad, es más bien una clase de dependencia mutua una vez que el encuentro se ha dado. Ni debe confundirse con la homosexualidad del escritor, porque a causa de su delirante búsqueda por todo lo bello, se encuentre en donde se encuentre, todo artista podría catalogarse como “bisexual potencial”.

El retrato de Dorian Gray no propone un triángulo amoroso queer, sino que enseña las gamas del amor. El amor de Hallward hacia Gray, como el de Wilde hacia Douglas no es indispensablemente un amor sexuado; Basil no descubre a Dorian, Basil crea a Dorian quien, al lado de Alfred, posiblemente se unifica en la siguiente frase de Charles Bukowski, “Encuentra lo que amas y deja que te mate.” Suponiendo tal y como lo dijo Herrera Zapién, Dorian no es otro más que Alfred Douglas, y la razón, si bien hablamos de amor, que llevó a Oscar a su juicio final.

En cambio, la sutil influencia provocada por Dorian y la repercusión del “llamado” poseen niveles, son paulatinas no repentinas y se distinguen por la fascinación y el sufrimiento. ¿Qué si es simple idolatría? posiblemente, no lo desmentiré, porque acorde a la vida de Wilde cualquier cosa pudo ser un capricho, la verdad es que en la literatura como en la pintura o en cualquiera de las artes, cada uno ve lo que quiere ver y mi postura, aunque con bases, es personal. Temo que jamás se llegará a un acuerdo.

Por otro lado, esta lucha entre lo racional (Henry) y el romance (Basil) son el interior de ambas partes de la mente de un genio que discuten deliberadamente para toda la vida. Mi idea sobre qué representa realmente Basil Hallward en el trabajo de Oscar Wilde es firme, pero su cabeza es dispersa y violenta como la de cualquier genio o artista. Quizás, regresando a los símbolos, Basil signifique sencillamente “sufrimiento” o “deseo de sufrir” más que un principio de genialidad, porque es por voluntad suya que muere y se destruye, abraza la suela que aplasta su flor, es como si se esforzara en querer morir mientras Dorian se esforzara en querer matarle.

La contradicción no es tema en la obra de este escritor, lo es el contraste, la paradoja, dejando clara la visión de la complejidad de sus ideas y demonios. Irrefutablemente Basil, como Wilde, eran presa del Arte, así con mayúscula, como si tuviera vida propia y que, de un modo u otro, los conduciría irrevocablemente a su muerte.

A pesar de dicha afirmación, tras analizar de lleno la presencia del pintor en el primer capítulo, se me ocurre que debido a las referencias que se tienen sobre los caprichos de Wilde, la ambición pudo ser la única digna de mención en su obra. Basil pudo adquirir el símbolo de su “ambición artística”, lejos de un noble idealismo sobre ser artista, porque no sé en qué medida puede caber el amor en una novela a expensas de caer en la sátira y la crítica, de igual modo que desconozco de qué es capaz un escritor para camuflar su yo interno, que se esboza entre líneas tímidamente

La verdad sobre Basil Hallward seguirá siendo un enigma en todas las generaciones; habrá de comprenderse a Wilde no sólo como autor aclamado y pulcro en sus letras, ni como homosexual acusado y agraviado por la autoridad, tal vez sí como esteticista empedernido y dedicado plenamente a su oficio, tanto que dejóse pisar por la majestuosidad de la belleza, tal como lo hiciese Basil ante Dorian Gray, y que al fin y al cabo la majestuosidad del arte asesina siempre corazón y esencia del genio elegido.

Ergo, quedo sin conclusión concreta, deseando sólo que Wilde haya otorgado pinceladas sueltas al menos sobre lo que para mí sería la concepción de un artista pleno.





Referencias:

Paglia, Camile. Sexual Personae. 1990.

Wilde, Oscar. El retrato de Dorian Gray. Mexicanos unidos s.a, 1891.

(Letters, 352)3Leuers.p. 352. citado por P. Funke (1972): op.cit..

Hesketh Pearson. La vida de Oscar WIlde. Greenwood Press, 1978. Print.

lunes, 9 de febrero de 2015

Siete Consejos para Ser Mejor Fotógrafo

La fotografía siempre habla del fotógrafo, de sus códigos, de quién es y cuales cosas percibe del mundo, cómo las percibe, su forma de vida, su interior. Ver a través de la cámara es una constante reflexión sobre los mensajes que se desean transmitir ¿Qué buscas que el mundo vea a través de ti y con qué quieres que lo relacione?

Agnes, mi profesora de "Taller de Fotografía" en la universidad, nos dio siete consejos para ser mejores en nuestra labor, los cuales compartiré con ustedes aquí abajo. 


DETERMINACIÓN: ¿te has preguntado por qué quieres hacer fotografía, para qué, qué esperas lograr con eso? Si tu respuesta vale la pena entonces explora, aférrate a esa idea, esfuérzate en tu trabajo y pide continuamente una opinión sobre este. La fotografía no se trata sólo de pararte y disparar.
AMBICIÓN: hay dos tipos de fotos que puedes hacer, por un lado están aquellas que son fáciles, las que ya sabes que te salen bien; por el otro, están las difíciles, las que estás probando por primera vez, las que son riesgosas, un dolor de cabeza. A estas últimas hay que pegarles hasta que te hartes, son el verdadero reto.


PSICOLOGÍA: La foto es un compromiso humano, se necesita a menudo de un otro para hacer el trabajo y como fotógrafo debes ser responsable de las cosas que generas, de las emociones que vas a usar y hacia las que vas a dirigir a tus modelos. Es un ciclo que debe cerrarse, tienes que aprender a moldear los sentimientos, llevarlos al punto al que lo deseas y volver a bajar a la calma.

FIRMA TUS FOTOS: Sé tú mismo, a partir de tus referencias estéticas, empíricas, etc. piensa en quién eres y qué es lo que quieres decir. Para la reflexión está el ate.


MENOS ES MÁS: Selecciona cuidadosamente los elementos de tus fotografías, haz un colación para quedarte con aquello que realmente necesites. Piensa en qué vas a incluir y en su finalidad. Hay ocasiones en las que no puedes elegir tu escenografía, como en la foto documental, el reportaje, street; pero siempre se puede ser precavido en los encuadres.

EXPERIMENTAR: Juega, piensa en todas tus posibilidades, toma muchas fotografías sin que necesites que queden perfectas, pierde el miedo.


ACTITUD: la actitud de un buen fotógrafo debe ser la de un eterno aprendiz, manteniéndose receptivo y sabiendo que siempre se puede mejorar. 




"Las buenas fotografías no tienen que explicarse, la imagen es su propia voz."

domingo, 16 de noviembre de 2014

Un Montón De Consejos Para Ser Creativo y Muchoso

Me pasa, al igual que todos, que tengo días en los que estoy apagada. La sensación de no querer hacer nada es terrible, no deseo encender la televisión, ni escuchar música o salir; tampoco me da hambre, ni sueño. Estoy seca desde dentro y hasta afuera. En días así tengo que recordar qué soy y cómo vivo, así que se me ocurrió la maravillosa idea de hacer una lista -porque de todo hago listas- que me suban de vez en cuando el ánimo y me hagan sentir creativa otra vez, "muchosa" como diría el sombrereo loco.

Y pues aquí está la lista de todo lo que encontré en mis viejas libretas, consejos que en un rato u otro me hicieron sentir feliz.

Briggite Seumenicht Notholt (Empresa Merkatua):

"Lo que te garantiza tener un trabajo de por vida no es un título, es una buena actitud y tu talento."

"La felicidad no le cae mal a nadie y es lo único que siempre debemos cuidar."

"When I grow up I can be anything,"

"Los pequeños detalles nunca son pequeños."

"Nacemos siendo originales, morimos siendo copias."

"Ser auténticos significa ser fiel a tus talentos."

"Si quieres que alguien piense afuera de la caja, no pongas su cerebro en una caja."


Pepe Montalvo (VP creativo de Young & Rubicam México)

"La teoría y la creatividad no están peleadas, de hecho la teoría es creatividad."

"La buena publicidad, como el buen diseño, no debe parecer publicidad. Tiene que ser más honesta, más útil y molestarnos en menor medida."
"La creatividad es la asociación de cosas. Mientras más cosas tengas en la cabeza, más original va a ser tu asociación porque podrás ligar elementos que no se habían ligado antes y por ende tendrás un resultado mucho más creativo."

"Escucha música, aprecia el arte, ve a museos, mira películas, viaja, lee, navega en internet. Se trata de conocer cosas nuevas todo el tiempo y de librarse de prejuicios. Se trata de investigar y experimentar continuamente."


Antonio Tedy (mi queridísimo profesor de Lenguaje Audiovisual)

"Madurar es reconocer que siempre va a haber alguien mejor que tú, pero sólo tú puedes hacerlo del modo en que lo haces."


Para potenciar tu creatividad debes:
  • tener confianza en ti mismo y en tu intuición. 
  • ser valiente. 
  • ser flexible, aceptar las ideas de otros como buenas. 
  • conseguir una alta capacidad de asociación. 
  • tener finura de percepción. 
  • ser imaginativo. 
  • enjuiciar críticamente (quitarte prejuicios). 
  • tener curiosidad intelectual. 
  • lograr características afectivas de sentirse queridos y protegidos. 
  • contar con soltura y libertad. 
  • ser entusiasta, tenaz y resistente. 

1.- Buscar "el elemento", ese aspecto, tema, proyecto que interioriza la realización personal y permite que el individuo se perciba como "alguien que dejará huella en su etapa vitálica".

2.- La pasión como componente en los niveles de inteligencia emocional, estando presente en los procesos de búsqueda y elección de nuestro elemento.

3.- Constancia, trabajo y control. Los procesos de creatividad se caracterizan por un nivel elevado de esfuerzo, planificación, reiteración y retroalimentación. Normalmente se ha asociado erroneamente a una fórmula unívoca, a una idea feliz instantánea y algo al alcance de muy pocos.

4.- Riesgo de extrapolarse de la zona de confort. La creatividad implica intrínsecamente valentía, riesgo y atrevimiento; la analogía con los personajes principales o héroes de la mayoría de los cuentos o cómics es muy relevante para identificar la necesidad de salirse de las rutinas y de lo cómodo para intensificar las conexiones cognitivas y emocionales de la creatividad.


Y terminamos con una ponencia en TED por el señor Ken Robinson:





domingo, 30 de marzo de 2014

Octavio Paz y la Palabra del Escritor

La palabra del escritor tiene fuerza porque brota de una situación de no-fuerza. No habla desde el Palacio Nacional, la tribuna popular o las oficinas del Comité Central: habla desde su cuarto. No habla en nombre de la nación, la clase obrera, la gleba, las minorías étnicas, los partidos. Ni siquiera habla en nombre de sí mismo: lo primero que hace un escritor verdadero es dudar de su propia existencia. La literatura comienza cuando alguien se pregunta: ¿quién habla en mí cuando hablo? El poeta y el novelista proyectan esa duda sobre el lenguaje y por eso la creación literaria es simultáneamente crítica del lenguaje y crítica de la misma literatura. La poesía es revelación porque es crítica: abre, descubre, pone a la vista lo escondido: las pasiones ocultas, la vertiente nocturna de las cosas, el reverso de los signos.


sábado, 23 de noviembre de 2013

P.D Te Odio

De pronto, de la nada, en un día de sol engorroso, apareciste tú con un "hola". No cualquier hola ¡maldita sea!; fue uno de esos con signos de admiración y alegría falsa, de esos que me dejan helada por el resto del día; entre confusión, entre ira, olvidando la existencia de algo más en el mundo. Te odio.

Todo el día pensé sin pensar en nada, viendo el mensaje palpitando en el monitor; posiblemente con tu sonrisa escondida en el fondo, esa sonrisa mala con la intención de herirme, y con tu indiferencia escrita en el punto final. Esto era de esperarse, sabía que iba a dolerme... pero no sé en qué momento empezó a hacerlo. Hubiera preferido cien mil veces que te quedaras, en vez de quedarse la inspiración; me matas porque te dejo matarme, ¡me odio al dejarte hacerlo!, te odio porque ignoras que lo haces.


Sigo sentada en el sofá, muriendo bajo la lluvia, escuchando Apocalyptica con escalofríos intensos; lamentándome la ironía del amor, llorando porque no sé hacer otra cosa, porque no me dejas muchas opciones mas que llanto y un cigarrillo. De pronto se me quitaron las ganas de dormir; la luz del taburete es mi luna y tú eres mi insomnio, hecho de quién sabe qué, capaz de sumergirme en un miedo tan denso como la lluvia misma.


Contigo, sin ti, ¡no importa! a cada rato haces arder mi corazón; tú y yo tenemos algo en común por si no lo has notado, a ambos nos encanta hacerme sufrir. Ya no sé qué hacer contigo; eres mi dolor de cabeza, mi dolor de estómago (lo escribo con el corazón al borde de un estallido), eres la grieta en mi destino, la premonición inconclusa desde hace meses; eres, por lo tanto, mis ataques incontenibles de risa cuando ya no sé que sentir al respecto, eres mi "una semana más, por favor, para procesar lo ocurrido". Eres, esa es la cuestión, porque si no fueras no te vería al cerrar los ojos, no alucinaría, no me sentiría demente, no pensaría en nuestros atardeceres pendientes, ni en las pasadas lunas llenas. 


Pero me he dado cuenta de cuál es el problema. Las cosas serían más fáciles si tú y yo no fuéramos artistas; ni tú te esforzarías en querer matarme, ni yo me esforzaría en querer morir. Porque los artistas son crueles, crueles a sobremanera, y lo que odio, más que ninguna otra cosa, es que entre todos te siga prefiriendo a ti. Me importas, he ahí un problema más. Pero el mayor de todos es mi odio hacia ti; te odio por cuánto me gustas, te odio porque la solución sería que dejaras de hablarme, te odio porque te quiero querer, te odio porque eres libre de elegir y no me has elegido, te odio porque existes y te odio, con el dolor que mi alma permite, porque no te tengo... no te tengo. 



Fotografía por
Violeta Risueño.

jueves, 11 de julio de 2013

¿Eres Normal?

Apenas voy dándome cuenta que no soy una persona normal. Junto a mi computadora hay tres diccionarios, dos libretas con apuntadores, una pluma de tinta violeta y en la ventana escurren gotas gruesas de una eterna tarde nublada. ¿Que por qué los tres diccionarios? bueno, hay el de la Real Academia de la Lengua Española, el de Sinónimos y Antónimos y el de Dudas e Incorrecciones del Idioma. ¿No les basta con esto? del lado izquierdo hay una vela encendida, un edificio de papeles planchados y con residuos de marcador, un polvoriento oso de peluche, una rosa blanca y el colmillo de tiburón que me trajo un amigo de no sé donde. 

No me preocupan tanto mis anormalidades, sólo a veces cuando acumulo vasos de agua por toda la recámara junto con el papel higiénico. Hoy acumulé cuatro vasos en mi escritorio y una botellita, como tres metros de papel higiénico y espero no se me haga vicio el acumular también la basurilla de los crayones.


 No me preocupan tanto mis anormalidades, el despilfarrar las cosas sobre la cama y terminar durmiéndome en el piso, temer bajar a la cocina porque la vi habitando un monstruo gris, el colgarme un hilo amarillo del cuello y confiarle mi alma a un trozo de plástico en mi buró. 


Escucho las campanadas de la iglesia y tomo mi cabeza con ambas manos porque me duele, trato de tronar mi cuello porque llevo horas aquí sentada respirando entrecortadamente. Me destapo, me da frío; me tapo, me da calor; enciendo la luz, necesito oscuridad; apago la luz, enciendo una vela. Escribo una palabra a la vez porque salir me asusta cuando ha llovido, escribo con comas porque con comas vivo y no he aprendido bien a poner puntos finales.


No me preocupan tanto mis anormalidades, después de todo ¿quién fijó la pauta de lo normal? una mayoría, me imagino, y un cuarto restante somos tachados de anormales sólo por seguir haciendo lo que para nosotros es usual. Nadie en el universo es 100% normal porque la normalidad son generalidades y las generalidades no tienen un 100%,  son más bien aproximaciones de lo que uno espera encontrar en el otro. 


La palabra normal se me hace una completa falacia. Ni hay cosas 100% normales ni existe una definición de normal. No puedes definirte como una persona normal cuando la palabra por sí misma carece de definición, así como tampoco puedes definirte como anormal exactamente por las mismas circunstancias. 


Son las 8:00pm y ya llegó el momento de recorrer la casa vacía. No me preocupan tanto mis anormalidades, tampoco mis normalidades y mucho menos los sueños a la hora de dormir. No me preocupa nada... las preocupaciones también carecen de definición y de explicación coherente. Por eso ya me voy a recorrer la casa. ¡Saludo a las mayorías y al cuarto restante de anormales, dulces sueños!


Oh, por cierto, ya hay página oficial en facebook:  

www.facebook.com/BellaSoledadBlog 

Gracias de antemano a todos por darse una vuelta por ahí.



lunes, 24 de junio de 2013

¿Así Que Quieres Ser Escritor?

¿Así que quieres ser escritor?






Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
ó clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.
Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.


Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa
o a tu novia o a tu novio
o a tus padres o a cualquiera,
no estás preparado.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.
A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.
Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
ó hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.


"Charles Bukowski"

martes, 26 de marzo de 2013

Bienvenido a Mi Bella Soledad.

Es un gusto tenerte de vuelta, gracias por acompañarme en estas noches aún después de tan largo rato.

Así como hubo un fin hace unos meses, hoy hay un nuevo comienzo. Pasé mucho tiempo preguntándome qué quería compartir contigo y ahora lo sé, tropecé con varias historias en el camino y estuve frente a tantos mundos que creí todos merecían ser vistos. Sólo digo, intenté cruzar el espejo y en cada día leí de las piedras un cuento, vi largometrajes en los muros y, con un cigarrillo a medio terminar, escuché los deseos de mi ventana.


No estoy loca, por si empiezas a pensarlo; mi realidad es diferente porque aprendí a ver más que con los ojos y a escuchar más allá de los sonidos. Quiero mostrarte lo que descubrí, encararte (si te atreves) con los monstruos que me persiguieron por calles nocturnas, desenmascarar sociedades mudas, narrarte lo que me dijo la puerta del vecino mientras ladraba su perro, mostrarte ese más allá... ese otro lado del espejo, ese reflejo humeante entre tú y todo lo demás.


Acompáñame, por favor. Sírvete una taza de café y se un poco paciente, pues a veces desvarío. No pido que te quedes mucho, quédate lo que te plazca, es sólo una pequeña invitación. Porque quizá también tú tengas algo que decir, yo te escucharé... yo siempre escucho los ecos de otros mundos y tú eres un mundo completo. Entonces escríbeme también si se te antoja, o bórrame por siempre del recuerdo de  tus hojas gastadas. Pero yo estoy para ti y para escribir lo que me pidas, estoy para demostrar que todas las veces puedes llevarte algo hasta de las más sencillas cosas.


No me olvides, yo no lo hago, no mientras siga habitando en bellas soledades.