En la oleada triste de inconformes voces, de pronto, el silencio; un cartel en alto con fotografía sin rostro y desnudo el cuerpo; su nombre en un grito, escandalosas cifras, el presidente tieso; y entre rabiosas lágrimas, frente al ayuntamiento, diez mil velas, diez mil mujeres y un hombre ciego.
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lunes, 19 de febrero de 2018
Inconforme
En la oleada triste de inconformes voces, de pronto, el silencio; un cartel en alto con fotografía sin rostro y desnudo el cuerpo; su nombre en un grito, escandalosas cifras, el presidente tieso; y entre rabiosas lágrimas, frente al ayuntamiento, diez mil velas, diez mil mujeres y un hombre ciego.
miércoles, 7 de octubre de 2015
Gordura femenina y empoderamiento
Con el propósito de la crítica sobre las improbables fantasías del cuerpo perfecto; escribo una reflexión sobre el texto de Paz Moreno "Hacer cuerpo: gordura femenina y empoderamiento" en el que la autora describe su postura consciente acerca de la conservación de su figura corporal así como es, (porque quiere y puede) tratando de no verse influenciada ni obligada para hacer lo contrario debido a la presión social. Un tema quizá ya demasiado hablado, pero no puedo evitar defender que tanto la mujer como el hombre se vean libres de estereotipos de una cultura dominante que sólo busca deshumanizarnos para objetizarnos. Mi invitación es a la resistencia, al activismo, así como lo hace Paz Moreno, así como sea que a ti te haga feliz.
“Una mujer que no se gusta a sí misma no puede ser libre y el sistema se ha encargado de que las mujeres no lleguen a gustarse nunca.” Beatriz Gimeno
Depílate la ceja, aclara tu piel, baja de peso, elimina la celulitis, disimula las estrías, maquíllate, rasura tus piernas, suaviza tu cutis, evita olores corporales… Es casi como si nos quisieran desaparecer. “La gordura solo puede ser un espacio estacional en la vida, un descuido, algo que debe ser transformado en flaco.” (Paz Moreno) La delgadez y la belleza son exigencias de la sociedad para poder pertenecer y requisitos para resaltar en ella. Si no eres delgada y bella, no existes, no puedes ni mereces ser feliz. No se trata de un debate de si es bueno, malo, saludable, estético etc., estar gorda; sino de que las mujeres no deberíamos estar sometidas a esa presión y que la medida para calificar nuestro valor no debería hallarse en una báscula o en la cinta métrica, sino en la virtud, el talento, la inteligencia y la calidad de ser humano que somos.
El rechazo hacia la figura femenina real y no a la de portada de revista, se refleja en la culpa y desprecio de una misma por ser mujer. “La estructura de la culpa en esto sí que es un lastre. Creo que es el mayor castigo social de la gordura. Las gordas no podemos sentir libertad sobre nuestros propios cuerpos, ni sobre nuestras posibilidades de elección. La culpa genera la paranoia (justificada o no) de que todo nuestro acontecer, especialmente lo negativo, está radicado en la gordura.” (Paz Moreno) Así mismo, explica el eterno retorno de la culpa: las ganas de arrancarse trozos del cuerpo y morirse de hambre. ¿Por qué querría la sociedad (inquisición) implantarnos ese sentir? por reproducir el sistema capitalista y los modos de producción, por hacer de todo una mercancía incluyendo nuestro cuerpo, nuestra autoestima e identidad; básicamente.
Hacer cuerpo: gordura femenina y empoderamiento
Violeta Carrasco Jiménez
“Una mujer que no se gusta a sí misma no puede ser libre y el sistema se ha encargado de que las mujeres no lleguen a gustarse nunca.” Beatriz Gimeno
Depílate la ceja, aclara tu piel, baja de peso, elimina la celulitis, disimula las estrías, maquíllate, rasura tus piernas, suaviza tu cutis, evita olores corporales… Es casi como si nos quisieran desaparecer. “La gordura solo puede ser un espacio estacional en la vida, un descuido, algo que debe ser transformado en flaco.” (Paz Moreno) La delgadez y la belleza son exigencias de la sociedad para poder pertenecer y requisitos para resaltar en ella. Si no eres delgada y bella, no existes, no puedes ni mereces ser feliz. No se trata de un debate de si es bueno, malo, saludable, estético etc., estar gorda; sino de que las mujeres no deberíamos estar sometidas a esa presión y que la medida para calificar nuestro valor no debería hallarse en una báscula o en la cinta métrica, sino en la virtud, el talento, la inteligencia y la calidad de ser humano que somos.
El rechazo hacia la figura femenina real y no a la de portada de revista, se refleja en la culpa y desprecio de una misma por ser mujer. “La estructura de la culpa en esto sí que es un lastre. Creo que es el mayor castigo social de la gordura. Las gordas no podemos sentir libertad sobre nuestros propios cuerpos, ni sobre nuestras posibilidades de elección. La culpa genera la paranoia (justificada o no) de que todo nuestro acontecer, especialmente lo negativo, está radicado en la gordura.” (Paz Moreno) Así mismo, explica el eterno retorno de la culpa: las ganas de arrancarse trozos del cuerpo y morirse de hambre. ¿Por qué querría la sociedad (inquisición) implantarnos ese sentir? por reproducir el sistema capitalista y los modos de producción, por hacer de todo una mercancía incluyendo nuestro cuerpo, nuestra autoestima e identidad; básicamente.
Sin embargo siempre se ha atacado a la mujer, limitándola y denigrándola, como si por alguna razón se le tuviera miedo a la mujer que es libre, que está en posiciones de poder, a la mujer íntegra y segura de sí misma. El activismo que señala la autora no debe restringirse a ‘hacer cuerpo’ y defenderlo, sino a romper las barreras que se nos han sido impuestas por generaciones. Hay campañas recientes y prometedoras en cuanto a la ‘body shame’ como #IAmNoAngel, líneas de ropa para curvy girls y la aparición de modelos con variedad de cuerpos en las pasarelas. Para ello el Internet, especialmente redes sociales como Instagram y Twitter se han vuelto fundamentales, pero todavía queda mucho por hacer, mucho que resistir y sobre todo siempre hay que tener claro quiénes somos y quiénes quieren que seamos y para qué desea la sociedad que sea así. La crítica constante sobre nuestras decisiones, juicios y actos; es la clave.
miércoles, 15 de julio de 2015
Reflexión sobre Marx, el trabajo y la revolución
El ensayo a continuación lo escribí hace algunos años con el fin de relacionar de una manera muy sencilla la Antropología Filosófica con el Marxismo, únicamente optando por la lógica de que la naturaleza del hombre le exige moverse, avanzar; y la era del capitalismo ya ha estancado ese progreso histórico... por lo que la revolución, es un acto natural del hombre.
Reflexión sobre Marx, el trabajo y la revolución
Por
Violeta Carrasco Jiménez

Las palabras Hombre y trabajo están estrechamente relacionadas, uno depende del otro y viceversa. La visión marxista que se desarrolla alrededor de estos puntos y su relevancia en la Antropología Filosófica es motivo de mi reflexión este día.
Si verdaderamente el trabajo es una necesidad humana, debe entenderse a qué nos referimos con trabajo y qué parte de nosotros mismos es la que necesita de él. Marx define al trabajo como un objeto de pensamiento y acción que implique la transformación del medio. En base a ello asumo que la necesidad verdadera del hombre radica en su mente y deseo de mantenerla activa y en su cuerpo por la misma razón. El Hombre es incapaz de permanecer inmóvil, la propia inmovilidad conlleva la muerte. Por lo tanto creo que el deseo de trabajo se adjudica al deseo de sentirse vivo.
La transformación del medio igualmente implica movimiento, siguiendo la línea anterior sobre la incapacidad de quietud, por lo que el estado interno de las personas necesita exteriorizarse en una transformación o avance de lo que nos rodea. Por otro lado existe el trabajo en conjunto; aquí se hallan involucradas las necesidades sociales del Hombre plasmadas en su naturaleza. Hasta ahora Hombre es igual a movimiento e interacción.
Después de haber abarcado los aspectos naturales (físicos y sociales), existe la posibilidad de mencionar a la moral, en la que el trabajo se vuelve un atributo dignificante para la persona, dejando en mí la duda de si las cuestiones morales son natas o si fueron inyectadas a la larga por agentes externos, aunque siguiendo a Kant y su pregunta ¿Qué debemos hacer? se infiere que la moral se halla en el interior de nosotros mismos.
El trabajo es una señal de progreso, por lo que viene inmersa como una obviedad histórica, empero las adaptaciones de este a lo largo del tiempo pudieron no llevarse precisamente hacia este rumbo. Por ejemplo: cuando el hombre aún vivía en las cavernas y la agricultura se encontraba en sus inicios, los roles asumidos por sus componentes estaban tan perfectamente estructurados que creaban un estancamiento en la Historia. Por ello el desorden o -si se quiere tocar extremos- el caos, es un punto primordial para proporcionar al Hombre ese estado de movimiento tan necesario para su tranquilidad. Digamos que, irónicamente, no puede tenerse paz cuando no está pasando nada.
Brincando hasta la era del capitalismo, nos topamos también con la era del trabajo; creo que nunca antes se había trabajado tanto por tan poco en la Historia de la humanidad. Aquí es donde se atisba una nueva característica en las personas que pareciere viene cohesionada con su necesidad de movimiento, interacción y dignificación: la ambición.
La ambición parece aplastar a las características anteriores para alzarse como el nuevo motor del trabajo y del mundo. Es aquí donde me pregunto en qué momento la evolución cayó en involución, puesto que la ideología sobre trabajo = riqueza, riqueza = progreso desvirtúa al Hombre, lo extraño es que la ambición jamás llegará a ser una virtud y aun así se ha convertido en parte de la moral.
El problema no es sólo la des-virtuación, el problema es el estancamiento histórico en esta etapa, trayendo consigo una distribución deforme del trabajo y los bienes en un mundo de seres uniformes, iguales. Tal situación ha sido implantada de tal forma que ya se ha normalizado impidiendo el planteamiento de preguntas tan sencillas como ¿por qué algunos tienen casa y otros no? Que si, una vez haciendo el esfuerzo para contestarla, denota la des-humanización en la sociedad.
Dicha des-humanización ha sido tan radical que la competencia (para la obtención de un trabajo que anteriormente se repartía equitativamente) se ha tornado salvaje, despojando incluso al Hombre de una característica que atribuíamos a la naturaleza: la necesidad de socializar; ello observable en el individualismo. Los mencionados agentes son las causantes de la alienación y la cosificación del Hombre al ser tratado como objeto; hablamos de humanos no humanos, ni los alienados ni quienes alienan.
Finalmente llegamos al punto que me parece más interesante, aquél en donde teóricamente el capitalismo cae para dar entrada al comunismo y la libertad, donde se lleva a cabo lo que Marx define como revolución; un movimiento radical en donde los de abajo se alzan para arrebatarles el poder a los de arriba y traerlos a un nivel de igualdad entre todos los Hombres.
Lo que me pregunto es si el Hombre ya se habrá acostumbrado demasiado a la normalización y estática de sus alrededores que habrá olvidado su instinto de desear movimiento, transformación e interacción humana. Hará falta recordar dichas necesidades para llevar a cabo una revolución real, porque este paréntesis histórico al menos a mí ya me está cansando. En cambio, al no aclarar Marx a qué tipo de revolución se refería, yo propongo que primero debe revolucionarse la conciencia, después el intelecto y el espíritu para después revolucionar un país.
martes, 5 de mayo de 2015
Sobre los Pretenciosos en Facebook
En efecto, Facebook es un arma de doble filo, depende de cómo lo utilice el usuario; sin embargo, lo verdaderamente preocupante es qué tan consciente es el usuario de para qué utiliza esta red social y como influye en su persona, su contexto y sus relaciones.
“La
vida, que es ante todo lo que podemos ser, vida posible, es también, y por lo
mismo, decidir entre posibilidades lo que en efecto vamos a ser.” (Castilla del Pino, Carlos 65) Ese es justamente el
atractivo de Facebook, él te permite decidir quién o qué quieres ser y te
regala todas las herramientas para lograrlo, espacios en blanco para irlos
llenando con tu nueva identidad, puedes inventarte que has leído 220 libros y
que tus películas favoritas son de cine independiente francés, o que en su
caso, eres un verdadero conocedor del fútbol y los deportes, o que amas los
gatos, o qué sé yo. Tu perfil se vuelve tu carta de presentación y vas dedicándole
más y más tiempo para poder impresionar a los demás. Facebook es el espacio
número uno en cuanto a cantidad de pretenciosos.
“La frustración es adolecer un fracaso. “(Castilla del Pino, Carlos 69)Se fracasa cuando no se obtienen los elementos mencionados en el punto anterior, por ende, se frustra. Por el otro lado, el poseedor se halla en una nueva posición de éxito. “Un éxito puede tener tales ingredientes gratificadores para la persona que la enajene aún más y le ofrezca múltiples posibilidades de eludir la conciencia de su propia situación.” (Castilla del Pino, Carlos 69)El mundo virtual del poseedor ha sobrepasado su mundo real, esto es más evidente en redes sociales como Instagram, vine o twitter; sin embargo, el resultado es el mismo, una enajenación, alienación producida por la frustración existente en sus verdaderas vidas. Los exitosos también son frustrados y evaden su frustración, no con alcohol ni con estupefacientes; con Facebook, la nueva droga.
Esta crítica a Facebook propone que el Yo de las redes sociales es fragmentario, no es un ente completo ni macizo; pero mediante la observación puede rescatarse al Yo que hay detrás de la pantalla, porque las actitudes y hábitos que tenemos en nuestra vida virtual dicen mucho de nuestra vida verdadera, y sí, son dos mundos diferentes la mayoría de las ocasiones aunque te sea difícil creerlo. En fin, en los siguientes dos puntos se abarca la 'actitud de competencia' y la 'frustración' como puntos de partida para analizar al Yo de las redes sociales.
Competencia
“Ahora
vivimos, es decir, actuamos, precisamente en desacuerdo de como pensamos y
sentimos.” (Castilla del Pino, Carlos 61) El yo está fragmentado y sus pedazos se esparcen
no en cada publicación de su perfil de Facebook, sino en las razones debajo de
cada una de estas. Uno es el yo de la vida real y otro es el yo de las redes
sociales y en el presente apartado se demuestra que tales diferencias se deben
a las motivaciones existentes en ambos mundos.
“La
vida, que es ante todo lo que podemos ser, vida posible, es también, y por lo
mismo, decidir entre posibilidades lo que en efecto vamos a ser.” (Castilla del Pino, Carlos 65) Ese es justamente el
atractivo de Facebook, él te permite decidir quién o qué quieres ser y te
regala todas las herramientas para lograrlo, espacios en blanco para irlos
llenando con tu nueva identidad, puedes inventarte que has leído 220 libros y
que tus películas favoritas son de cine independiente francés, o que en su
caso, eres un verdadero conocedor del fútbol y los deportes, o que amas los
gatos, o qué sé yo. Tu perfil se vuelve tu carta de presentación y vas dedicándole
más y más tiempo para poder impresionar a los demás. Facebook es el espacio
número uno en cuanto a cantidad de pretenciosos.
Tal
pretensión y desperdicio de tiempo en la actualización de tu perfil, (además
del interés por el chisme, claro está) se debe a la enorme competencia que
existe en ese medio, en la cual el objeto que se desea alcanzar es la atención. Así de simple e intangible es
el sueño de todos. La atención se manifiesta como likes en las fotos de perfil o de la fiesta del viernes, en
comentarios en el muro y las publicaciones, en el incesante tintineo durante el
día que te condiciona; estímulo: ese sonidito molesto, respuesta: emoción,
tengo una notificación nueva.
Todos
anhelamos ser vistos, reconocidos; de nada importa lo que hagas en la vida real,
si no lo compartes en las redes sociales es como si nunca hubiera pasado; es el
nuevo “ser es ser percibido” de Berkeley, puesto que “ser, es ser compartido en
tu perfil” ah, y debe tener likes,
porque de forma contraria, no tiene caso la vida.
Y esta
competencia es tan grande y exige tanto porque muchos de los usuarios que usan
Facebook, desean lo mismo, la atención no es algo valioso para uno solo. Por
supuesto que adquirir el objeto deseado es una buena inversión, tanto directa
como indirecta porque es posible intercambiarla por bastantes cosas: dinero,
fama, reputación, reconocimiento, autoestima, status (falso status).
“La
posesión de un objeto valioso para la comunidad, me depara la elevación de
status, mientras que la inobtención de ese logro deja al otro o en el mismo o
en el inferior incluso.” (Castilla del Pino, Carlos 43)Lo cual significa que este
mecanismo de poseedor y no poseedor, generará por ende, un frustrado. “A partir
de ese momento el poseedor se moverá de acuerdo a sus necesidades ya
satisfechas y la aspiración de otras por satisfacer, mientras que el frustrado
queda todavía en un estado retrogradado respecto de aquél." (Castilla del Pino, Carlos 42)
Por lo
tanto, se puede rescatar al otro desde su actitud como competidor. En Facebook
es perene el concurso de qué vida es la más entretenida entre tantas y para
reconocer a un competidor empedernido sólo hace falta prestar atención a la
cantidad de tiempo y material (especialmente fotográfico) que le destina al
día.
Frustración
“La frustración es adolecer un fracaso. “(Castilla del Pino, Carlos 69)Se fracasa cuando no se obtienen los elementos mencionados en el punto anterior, por ende, se frustra. Por el otro lado, el poseedor se halla en una nueva posición de éxito. “Un éxito puede tener tales ingredientes gratificadores para la persona que la enajene aún más y le ofrezca múltiples posibilidades de eludir la conciencia de su propia situación.” (Castilla del Pino, Carlos 69)El mundo virtual del poseedor ha sobrepasado su mundo real, esto es más evidente en redes sociales como Instagram, vine o twitter; sin embargo, el resultado es el mismo, una enajenación, alienación producida por la frustración existente en sus verdaderas vidas. Los exitosos también son frustrados y evaden su frustración, no con alcohol ni con estupefacientes; con Facebook, la nueva droga.
“La
frustración es resultado de la alienación” (Castilla del Pino, Carlos 34)Se vuelve en un
inevitable e irrompible círculo vicioso: estoy frustrado por el fracaso que
vivo en mi realidad, busco el reconocimiento en una red social, obtengo éxito,
me alieno, me torno conformista con mi vida puesto que me consuelan mis éxitos
ficticios de lenguaje binario. O, en su caso,…busco el reconocimiento en una
red social, no lo obtengo, me frustro al no ser poseedor de atención, me torno
neurótico, me alieno. Porque, a fin de cuentas, “Es el significado de la
realidad, más que la realidad misma, lo que importa para el hombre como
persona.” (Castilla del Pino, Carlos 43) Y Facebook es
puramente simbólico, nos movemos dentro como mercancía, pero el espacio en sí
funciona como un remplazo a la toxicomanía y al suicidio. Las redes sociales
pueden fungir como un lugar de escape ante la frustración y como raíz de la
frustración misma.
Hablemos
en esta ocasión del ganador, el que ha obtenido toda la atención que anhelaba.
“Tras este éxito hay una falsificación de la propia vida y la suplantación de
ella por una vida prestada, una vida que no es la que consideramos nuestra.” (Castilla del Pino, Carlos 70) E incluso tras dicha
suplantación, a veces “El éxito adquirido no es suficiente, porque no es el proyecto
propio.”(Castilla del Pino, Carlos 70) ¿Tu perfil es una
proyección de quién eres, una exageración de ti mismo o es lo que la comunidad facebookera te ha solicitado que seas?
Las redes sociales provocan frustración porque el personaje que estás
interpretando es inalcanzable en la realidad cotidiana, es un espejismo
virtual; el grave error radica en que para que un proyecto no frustre, este
siempre debe ser realizable. Aquellas galerías de imágenes y estados dotados
del grado exacto de actitud y humor, no son otra cosa que una selección
arbitrada de la realidad de la persona, todavía adornada con filtros y con
poses falsa ante la presencia de cualquier inminente flash.
Cada
exuberancia y álbum nuevo que atisbes, puede ser una proyección del nivel de
frustración y fracaso de la persona en cuestión. Reitero, depende del tiempo y
atención que se le dedique. La ecuación es simple, las horas destinadas a la
actualización de tu perfil de Facebook son directamente proporcionales a tu
nivel de frustración en tu vida real.
Referencias:
Castilla del Pino, Carlos. Dialéctica de la persona
dialéctica de la situación. Quinta edición. Barcelona: Península, 1978.
Print.
---. La Incomunicación.
Octava edición. Barcelona: Península, 1977. Print.
jueves, 17 de abril de 2014
En el Desván de Maravillas
¿Y si me sueñas?,
¿y si te sueño?,
¿y si soñamos juntos?
¿Y si armamos nuestro desván de maravillas?, donde la orquesta de tu corazón no tenga por qué detenerse, donde ni el futuro ni el ayer existan y el día más bello de todos sea el de hoy. ¿Y si en él inventamos nuestro propio lenguaje? uno que no olvide que los besos hablan, que las cosas se hacen para decirse solas; uno que prohíba las promesas.
En nuestro desván no cabrían todas las definiciones de amor, sólo las que concordaran en que el amor es amar... y ya. Pero habría espacio para todas las estrellas, porque nunca se han contemplado lo suficiente.
Recubriríamos sus paredes con espejos pulcros, sin distorsión alguna por estereotipos sociales, para que no vuelva a engañarnos nuestra piel. En la entrada colgaríamos un cartón con ciertas reglas, donde 'valentía' se escribiría con letras mayúsculas. Y en la ventana pasarían mil doscientas blancas lunas, para curar los lunares que dejaron las lágrimas.
La magia pasaría a ser parte de lo cotidiano, como lo ha sido siempre, pero ahora nos daremos cuenta. Pasaríamos a ser parte de la fantasía, para entender que la vida y la muerte son la misma cosa y por fin tendríamos la libertad de ser.
La risa se convertiría en virtud, el silencio en música. Nadie esperaría ni extrañaría nada porque se viviría por instantes y no por años. Y al entrar en ese desván viejo, desvencijado, sin cortinas, se ganaría el derecho para arder, llover y suspirar, y todo aquel que entrase creyéndose cuerdo, sería el loco.
Y todos, absolutamente todos en nuestro desván de maravillas estaríamos desnudos del alma, porque no habría miedo.
¿Y si me sueñas?
¿y si te sueño?
¿y si soñamos juntos?
¿y si te sueño?,
¿y si soñamos juntos?
¿Y si armamos nuestro desván de maravillas?, donde la orquesta de tu corazón no tenga por qué detenerse, donde ni el futuro ni el ayer existan y el día más bello de todos sea el de hoy. ¿Y si en él inventamos nuestro propio lenguaje? uno que no olvide que los besos hablan, que las cosas se hacen para decirse solas; uno que prohíba las promesas.
En nuestro desván no cabrían todas las definiciones de amor, sólo las que concordaran en que el amor es amar... y ya. Pero habría espacio para todas las estrellas, porque nunca se han contemplado lo suficiente.
Recubriríamos sus paredes con espejos pulcros, sin distorsión alguna por estereotipos sociales, para que no vuelva a engañarnos nuestra piel. En la entrada colgaríamos un cartón con ciertas reglas, donde 'valentía' se escribiría con letras mayúsculas. Y en la ventana pasarían mil doscientas blancas lunas, para curar los lunares que dejaron las lágrimas.
La magia pasaría a ser parte de lo cotidiano, como lo ha sido siempre, pero ahora nos daremos cuenta. Pasaríamos a ser parte de la fantasía, para entender que la vida y la muerte son la misma cosa y por fin tendríamos la libertad de ser.
La risa se convertiría en virtud, el silencio en música. Nadie esperaría ni extrañaría nada porque se viviría por instantes y no por años. Y al entrar en ese desván viejo, desvencijado, sin cortinas, se ganaría el derecho para arder, llover y suspirar, y todo aquel que entrase creyéndose cuerdo, sería el loco.
Y todos, absolutamente todos en nuestro desván de maravillas estaríamos desnudos del alma, porque no habría miedo.
¿Y si me sueñas?
¿y si te sueño?
¿y si soñamos juntos?
jueves, 20 de marzo de 2014
El Poder de los Medios de Comunicación
No publiqué mi tercera entrada del Reto Literario (click aquí para saber de qué estoy hablando) por lo que, según el contrato que firmé, seré merecedora de un castigo que expondré más adelante. Espero que Paulina se apiade de mí, porque hasta ahora el castigo parece ser tener que hacerme un piercing y no quiero.
Esto es lo que ella escribió con el material que le entregué: En mis últimos momentos
La razón por la cuál no publiqué fue porque tuve fallas en mi internet, que regresó hasta las 2:00am, desgraciadamente demasiado tarde. Lo importante es que esta vez no fallaré, he aquí la imagen que me envió Paulina, la cual me hizo reflexionar profundamente:
El mensaje correcto no es el que ha sido transmitido o propagado con éxito. El mensaje correcto es el que está generando un verdadero cambio.
Esto es lo que ella escribió con el material que le entregué: En mis últimos momentos
La razón por la cuál no publiqué fue porque tuve fallas en mi internet, que regresó hasta las 2:00am, desgraciadamente demasiado tarde. Lo importante es que esta vez no fallaré, he aquí la imagen que me envió Paulina, la cual me hizo reflexionar profundamente:
El Poder de los Medios de Comunicación
El mensaje correcto no es el que ha sido transmitido o propagado con éxito. El mensaje correcto es el que está generando un verdadero cambio.
***
La Real Academia de la Lengua Española define "comunicar" como la acción de propagar, de transmitir un mensaje; y aunque dicha definición se quede corta, representa los hilos dirigentes de la sociedad, pues es esta actividad la que define su comportamiento. Si pensabas que existía el libre albedrío estabas en un error. Todo lo que hacemos es controlado, TODO.
Hace casi dos siglos, la sociedad se regía por otras normas similares, pero más sencillas. El poder lo daba la energía (por la Revolución Industrial) y era esta la que establecía la dirección y el comportamiento de los miembros de una sociedad. Como un poco más atrás lo estableció Dios o mejor dicho, el temor a Dios. Me explico: durante la Edad Media, la clase dominante que vendría siendo la Iglesia, se ocupada de dominar (valga la redundancia) al resto con el instrumento del miedo, miedo a Dios y a sus mórbidos castigos; dicha obra llevada a cabo por la Santa Inquisición. Tiempo después, con el progreso tecnológico de la Revolución Industrial, la energía se sostuvo como fuente de poder, mientras que el control fue pasando a manos de una nueva clase dominante: la burguesía, quienes poco a poco optaron por remplazar el discurso religioso por uno aún más macabro: el discurso en las implícitas normas de la sociedad (esto de la "Sociedad-Dios" merece el título de una de mis siguientes entradas). Actualmente, debido al proceso histórico de un sin número más de revoluciones, la energía fue desbancada por la información -de toda clase- la cual pasó a ser la cuna del poder. Quien tenga la información en sus manos, es el más poderoso.
¿Y quién controla en mayor medida la información que conocemos?, los Medios de Comunicación. Aparentemente en los Medios de Comunicación existe una batalla de voces con variedad de posturas, en cambio la realidad nos muestra que están bajo el mandato de una misma clase dominante, presentando un discurso/idea semejante, pero con palabras diferentes, para hacernos pensar que tenemos la "libertad" de elegir entre varias opciones sobre qué escuchar, qué ver, qué consumir, porque a fin de cuentas la información está hecha para ser consumida (esto de la libertad merece también un escrito completo) y no se vendería de la misma forma si nos diéramos cuenta de que ha sido encubiertamente impuesta. El término de Medios de Comunicación está mal empleado, porque como lo mencioné anteriormente la RAE se queda corta al momento de definir el proceso de "comunicar"; el término correcto vendría siendo Medios de Información. La cuestión aquí es ¿Qué nos están informando?
Todo se ha vuelto información, absolutamente todo, inclusive nosotros, y facebook es una muestra de ello. Esta red social traduce nuestra vida en datos y no, incluso si no tienes facebook no estás a salvo de este estatuto. Si todo se ha vuelto información y la información tiene la capacidad de transformar el comportamiento de la sociedad (como en revoluciones, manifestaciones, movimientos, etc.) surge lógicamente la paranoia de querer controlarla. Los Medios tienen esta finalidad. Parece una incoherencia, puesto que su nombre implica justamente el deber de mantenernos informados, pero lo que hacen es captar la información, procesarla (meterle mano a su voluntad y para su beneficio) y retransmitirla a nosotros, su público feliz en tragamos lo que nos den.
No nos damos cuenta, pero el mundo es bombardeado consecutivamente por los Medios, simplemente contemos los anuncios publicitarios en cada calle, las horas que pasamos frente al televisor, las mañanas escuchando la radio, las cuarenta horas al día metidos en redes sociales. Todos somos sus víctimas, todos estamos recibiendo sus mensajes. Entre tantos mensajes basura sería común pensar en la saturación de nuestro cerebro, empero olvidamos que este es "selectivo", lo cual significa que prestará atención exclusivamente al mensaje que sea más llamativo para él y por lo tanto será este al que procesará y consumirá. Lo que empieza a inquietarme aquí es por qué demonios cosas como Miley Cyrus, Starbucks, Crepúsculo, lo Hipster, están siendo tan maliciosamente consumidas, ¿cuándo se volvieron el "mensaje más llamativo"?
Entonces empezó a ensombrecérseme el rostro, porque recordé que nuestro cerebro no sólo es "selectivo", sino también "imitativo". Nuestra mente realiza una comparación inconsciente (bueno, no inconsciente, sino insertada por las medidas de "qué está bien y qué está mal" dentro de la sociedad) entre los modelos y mensajes a los que está expuesto, para elegir al que sea más llamativo (bajo estas mismas medidas sociales) y una vez que lo procesa y almacena, lo imita. ¿Me equivoco?, el comportamiento de la gente no miente, hace mucho que empezamos naciendo originales y morimos siendo copias.
Definitivamente algo anda mal en una sociedad donde el modelo más llamativo para un niño deja de ser su padre para pasar a ser su caricatura favorita. Imaginen el estado de somnolencia de una sociedad en la que la televisión es el miembro más influyente de la familia. Se ha acercado el momento de decir que si consumimos información/ideas/productos con las características de Miley Cyrus, es porque está inmerso en nosotros una necesidad de aspiración que nos ha vuelto esclavos sin cadenas e ignorantes de nuestra prisión propia. Gastamos nuestro dinero para comprarnos un sentido de vida y eso es lo más triste que he escuchado. Es innegable que la información que nos es vendida por Crepúsculo (la importancia de tener novio según Sthepen King), por Starbucks (la experiencia de tomar un café y tomarle foto al vaso), por lo Hipster (lo mainstream no es cool, por lo que ser no mainstream es cool, lo cual vuelve a lo no cool mainstream) a través de los medios de comunicación, envuelve un sentido de vida al que queremos llegar y la única forma de llegar a él es mediante la imitación o el consumo de este.
Los Medios de Información nos están diciendo qué comprar, qué ropa vestir, qué comer, qué música escuchar, a dónde ir, qué regalar... qué pensar, ¡cómo pensar! para alcanzar ese maravilloso sentido de vida, mostrado tan eficazmente a través de la publicidad, por ejemplo, la televisión o cualquier otro Medio que se te ocurra. Nos están mostrando un camino. Es importante estar dentro de este camino, porque si no seremos juzgados por la sociedad, la libertad siempre causa incomodidad para los que están fuera de ella.
Los medios de información están rotos, han cambiado su objetivo original hacia el de mantenernos controlados. Ni siquiera las resistencias o contraculturas como lo punk, se escapan de esta forma de mediación, porque sus elementos son recibidos, procesados de una manera maquiavélica y retransmitidos hacia nosotros haciéndonos suponer que estamos metidos en algo contracultural, algo opuesto a lo que sigue la mayoría, algo que nos hace sentir diferentes; sin embargo, aprovechándose de esta sensación, nos dan de igual forma una serie de información llamativa para que la consumamos. Un ejemplo sencillo es la música punk, como decía, procesada por los Medios de Información y retransmitida en grupos como Green Day o Avril Lavinge.
Los Medios de Información no sólo se ocupan de controlarnos mostrándonos esta guía o camino, también pretenden distraernos. Como dice Chomsky, nos alejan de los verdaderos problemas sociales, cautivándonos con temas sin importancia real; se dirigen hacia nosotros como si tuviésemos 12 años de edad, aconteciendo una reacción inmadura o desprovista de crítica por nuestra parte; usan predominantemente el aspecto emocional como chantaje para causar un cortocircuito en cualquier posible análisis racional; o como dice Adorno, emplean la creación de una extensión fantástica de la realidad que nos haga olvidar la nuestra; esto es fácil de reconocer en el cine, donde tras salir de la función aún queda la sensación de estar dentro de la película. Promueven la ignorancia, la mediocridad, el ensueño maligno.
Sin en cambio, a nadie se le puede culpar por no saber algo que jamás se le ha enseñado. La culpa no es del gobierno como muchos piensan, ni de la burguesía, ni de quienes sean que manejen estos Medios. La culpa es de nosotros, de los que sabemos qué está ocurriendo pero elegimos callar, atesorar nuestro conocimiento para el fomento de nuestra vanidad; de los que nos quejamos mucho, criticamos a todos y olvidamos buscar cómo cambiar las cosas. Siempre he creído y siempre creeré que la raíz de cualquier problema habido en México o el mundo, de índole social, económica, política, cultural o cualquier otra, está en la educación y por lo tanto sus soluciones están en la misma. Podemos concluir, después de todo este rollo, que los Medios de Información están educando a nuestra sociedad... ¿educando?, malcriando, yo diría.
Quiero terminar con un delirio, porque me gusta citar a Galeano y porque tengo todavía esperanza sino en la sociedad al menos en mí y en este recinto de Bella Soledad como un mini Medio de Información. Mis creencias ya les darán una idea de mi juventud e ingenuidad. Pero insisto en delirar con una mejor sociedad, donde el arte no esté degenerado, donde no se denigren a las ciencias humanas, los periódicos no destruyan la información, la televisión no nos diga qué forma de vida llevar, la radio no distorsione la verdad, las revistas no descompongan la belleza y el internet no esclavice, libere. Donde los Medios de Información enseñen valores, no vicios; tolerancia, respeto, no violencia; honestidad y justicia, no corrupción.
Siempre es bueno empezar el día con un delirio, con una imposibilidad o descabelladez; que si una flor es muy aromática, le impregnará su aroma a las que no lo son, porque Pablo, mi profesor de Comunicación y Sociología, dice que "eso de que uno no puede cambiar al mundo es la mamada más mamada de todas", y yo estoy de acuerdo. Por ello me dedico a escribir, a hacer arte, porque el arte para mí funge como factor de cambio social, además de ser mi vida, y en este momento nada se ha hecho más necesario que el cambio. El mensaje correcto no es el que ha sido transmitido o propagado con éxito. El mensaje correcto es el que está generando un verdadero cambio. Todos tenemos algo que decir y más vale hallar el modo de decirlo, transmitirlo, propagarlo... porque es posible. Y el resultado no va a ser para los ricos ni para los poderosos, sino para nosostros como sociedad y para nuestro legado.
Que se jodan los Medios de Información, cualquier mensaje transformador bien emitido, puede cambiar el rumbo de la historia.
*Otras entradas del Reto Literario: Víctor, The Death Rope, En mis últimos momentos, No eres artista
Hace casi dos siglos, la sociedad se regía por otras normas similares, pero más sencillas. El poder lo daba la energía (por la Revolución Industrial) y era esta la que establecía la dirección y el comportamiento de los miembros de una sociedad. Como un poco más atrás lo estableció Dios o mejor dicho, el temor a Dios. Me explico: durante la Edad Media, la clase dominante que vendría siendo la Iglesia, se ocupada de dominar (valga la redundancia) al resto con el instrumento del miedo, miedo a Dios y a sus mórbidos castigos; dicha obra llevada a cabo por la Santa Inquisición. Tiempo después, con el progreso tecnológico de la Revolución Industrial, la energía se sostuvo como fuente de poder, mientras que el control fue pasando a manos de una nueva clase dominante: la burguesía, quienes poco a poco optaron por remplazar el discurso religioso por uno aún más macabro: el discurso en las implícitas normas de la sociedad (esto de la "Sociedad-Dios" merece el título de una de mis siguientes entradas). Actualmente, debido al proceso histórico de un sin número más de revoluciones, la energía fue desbancada por la información -de toda clase- la cual pasó a ser la cuna del poder. Quien tenga la información en sus manos, es el más poderoso.
¿Y quién controla en mayor medida la información que conocemos?, los Medios de Comunicación. Aparentemente en los Medios de Comunicación existe una batalla de voces con variedad de posturas, en cambio la realidad nos muestra que están bajo el mandato de una misma clase dominante, presentando un discurso/idea semejante, pero con palabras diferentes, para hacernos pensar que tenemos la "libertad" de elegir entre varias opciones sobre qué escuchar, qué ver, qué consumir, porque a fin de cuentas la información está hecha para ser consumida (esto de la libertad merece también un escrito completo) y no se vendería de la misma forma si nos diéramos cuenta de que ha sido encubiertamente impuesta. El término de Medios de Comunicación está mal empleado, porque como lo mencioné anteriormente la RAE se queda corta al momento de definir el proceso de "comunicar"; el término correcto vendría siendo Medios de Información. La cuestión aquí es ¿Qué nos están informando?Todo se ha vuelto información, absolutamente todo, inclusive nosotros, y facebook es una muestra de ello. Esta red social traduce nuestra vida en datos y no, incluso si no tienes facebook no estás a salvo de este estatuto. Si todo se ha vuelto información y la información tiene la capacidad de transformar el comportamiento de la sociedad (como en revoluciones, manifestaciones, movimientos, etc.) surge lógicamente la paranoia de querer controlarla. Los Medios tienen esta finalidad. Parece una incoherencia, puesto que su nombre implica justamente el deber de mantenernos informados, pero lo que hacen es captar la información, procesarla (meterle mano a su voluntad y para su beneficio) y retransmitirla a nosotros, su público feliz en tragamos lo que nos den.
No nos damos cuenta, pero el mundo es bombardeado consecutivamente por los Medios, simplemente contemos los anuncios publicitarios en cada calle, las horas que pasamos frente al televisor, las mañanas escuchando la radio, las cuarenta horas al día metidos en redes sociales. Todos somos sus víctimas, todos estamos recibiendo sus mensajes. Entre tantos mensajes basura sería común pensar en la saturación de nuestro cerebro, empero olvidamos que este es "selectivo", lo cual significa que prestará atención exclusivamente al mensaje que sea más llamativo para él y por lo tanto será este al que procesará y consumirá. Lo que empieza a inquietarme aquí es por qué demonios cosas como Miley Cyrus, Starbucks, Crepúsculo, lo Hipster, están siendo tan maliciosamente consumidas, ¿cuándo se volvieron el "mensaje más llamativo"?
Entonces empezó a ensombrecérseme el rostro, porque recordé que nuestro cerebro no sólo es "selectivo", sino también "imitativo". Nuestra mente realiza una comparación inconsciente (bueno, no inconsciente, sino insertada por las medidas de "qué está bien y qué está mal" dentro de la sociedad) entre los modelos y mensajes a los que está expuesto, para elegir al que sea más llamativo (bajo estas mismas medidas sociales) y una vez que lo procesa y almacena, lo imita. ¿Me equivoco?, el comportamiento de la gente no miente, hace mucho que empezamos naciendo originales y morimos siendo copias.
Definitivamente algo anda mal en una sociedad donde el modelo más llamativo para un niño deja de ser su padre para pasar a ser su caricatura favorita. Imaginen el estado de somnolencia de una sociedad en la que la televisión es el miembro más influyente de la familia. Se ha acercado el momento de decir que si consumimos información/ideas/productos con las características de Miley Cyrus, es porque está inmerso en nosotros una necesidad de aspiración que nos ha vuelto esclavos sin cadenas e ignorantes de nuestra prisión propia. Gastamos nuestro dinero para comprarnos un sentido de vida y eso es lo más triste que he escuchado. Es innegable que la información que nos es vendida por Crepúsculo (la importancia de tener novio según Sthepen King), por Starbucks (la experiencia de tomar un café y tomarle foto al vaso), por lo Hipster (lo mainstream no es cool, por lo que ser no mainstream es cool, lo cual vuelve a lo no cool mainstream) a través de los medios de comunicación, envuelve un sentido de vida al que queremos llegar y la única forma de llegar a él es mediante la imitación o el consumo de este. Los Medios de Información nos están diciendo qué comprar, qué ropa vestir, qué comer, qué música escuchar, a dónde ir, qué regalar... qué pensar, ¡cómo pensar! para alcanzar ese maravilloso sentido de vida, mostrado tan eficazmente a través de la publicidad, por ejemplo, la televisión o cualquier otro Medio que se te ocurra. Nos están mostrando un camino. Es importante estar dentro de este camino, porque si no seremos juzgados por la sociedad, la libertad siempre causa incomodidad para los que están fuera de ella.
Los medios de información están rotos, han cambiado su objetivo original hacia el de mantenernos controlados. Ni siquiera las resistencias o contraculturas como lo punk, se escapan de esta forma de mediación, porque sus elementos son recibidos, procesados de una manera maquiavélica y retransmitidos hacia nosotros haciéndonos suponer que estamos metidos en algo contracultural, algo opuesto a lo que sigue la mayoría, algo que nos hace sentir diferentes; sin embargo, aprovechándose de esta sensación, nos dan de igual forma una serie de información llamativa para que la consumamos. Un ejemplo sencillo es la música punk, como decía, procesada por los Medios de Información y retransmitida en grupos como Green Day o Avril Lavinge.
Los Medios de Información no sólo se ocupan de controlarnos mostrándonos esta guía o camino, también pretenden distraernos. Como dice Chomsky, nos alejan de los verdaderos problemas sociales, cautivándonos con temas sin importancia real; se dirigen hacia nosotros como si tuviésemos 12 años de edad, aconteciendo una reacción inmadura o desprovista de crítica por nuestra parte; usan predominantemente el aspecto emocional como chantaje para causar un cortocircuito en cualquier posible análisis racional; o como dice Adorno, emplean la creación de una extensión fantástica de la realidad que nos haga olvidar la nuestra; esto es fácil de reconocer en el cine, donde tras salir de la función aún queda la sensación de estar dentro de la película. Promueven la ignorancia, la mediocridad, el ensueño maligno.
Quiero terminar con un delirio, porque me gusta citar a Galeano y porque tengo todavía esperanza sino en la sociedad al menos en mí y en este recinto de Bella Soledad como un mini Medio de Información. Mis creencias ya les darán una idea de mi juventud e ingenuidad. Pero insisto en delirar con una mejor sociedad, donde el arte no esté degenerado, donde no se denigren a las ciencias humanas, los periódicos no destruyan la información, la televisión no nos diga qué forma de vida llevar, la radio no distorsione la verdad, las revistas no descompongan la belleza y el internet no esclavice, libere. Donde los Medios de Información enseñen valores, no vicios; tolerancia, respeto, no violencia; honestidad y justicia, no corrupción.
Siempre es bueno empezar el día con un delirio, con una imposibilidad o descabelladez; que si una flor es muy aromática, le impregnará su aroma a las que no lo son, porque Pablo, mi profesor de Comunicación y Sociología, dice que "eso de que uno no puede cambiar al mundo es la mamada más mamada de todas", y yo estoy de acuerdo. Por ello me dedico a escribir, a hacer arte, porque el arte para mí funge como factor de cambio social, además de ser mi vida, y en este momento nada se ha hecho más necesario que el cambio. El mensaje correcto no es el que ha sido transmitido o propagado con éxito. El mensaje correcto es el que está generando un verdadero cambio. Todos tenemos algo que decir y más vale hallar el modo de decirlo, transmitirlo, propagarlo... porque es posible. Y el resultado no va a ser para los ricos ni para los poderosos, sino para nosostros como sociedad y para nuestro legado.
Que se jodan los Medios de Información, cualquier mensaje transformador bien emitido, puede cambiar el rumbo de la historia.
*Otras entradas del Reto Literario: Víctor, The Death Rope, En mis últimos momentos, No eres artista
domingo, 15 de diciembre de 2013
En un Mundo
Vivimos en un mundo donde la guerra se transmite en televisión, pero el sexo se censura en el cine. Vivimos en un mundo donde la gente se refugia de la lluvia, pero se expone al humo de un cigarrillo. Vivimos en un mundo acostumbrado al asesinato y desconfiado de la generosidad, en uno voluntariamente ciego y esclavo, donde las vendas se encarnaron a la piel y las cadenas se forjaron en binario.
En un mundo donde leer libros mediocres se hizo moda y la filosofía subió de precio, donde se perdió la verdad entre las trivialidades de la red y se hizo fácil creernos cualquier cosa. En el cual se empezó a medir la belleza y la calidad de una persona por el número de likes en su muro, se terminó por considerar un logro como el fin de la vida, en vez de a la vida como un fin en sí mismo.
Uno, donde está mal visto soñar y bien visto seguir dormido, donde si no se es puta se es aburrida y si no se es macho se es maricón. Uno, en el que la ignorancia acarrea felicidad y el conocimiento desdicha, en el que la educación es un privilegio desaprovechado, la pobreza una maldición hereditaria y el amor un riesgo para la salud mental.
Uno, en el cual todos creen en la pobreza de Cristo, pero nadie en la pobreza de la Iglesia. En el cual se prohíben las caricias en público, pero la violencia es estrategia publicitaria. En el cual el policía se hizo ladrón, el ladrón necesitado y necesitados, todos. Uno, donde está mal visto el placer, bien visto el temor, donde se le aplaude al embustero y se le rechaza al inteligente.
Vivimos en un mundo cuyas mujeres se privan de orgasmos, cuyos hombres se privan de llorar, cuyos humanos se privan de sentir. En un mundo extremista donde todo va de la obesidad a la anorexia, donde todo debe poseer nombre y valor para que exista, donde se olvidó el cuestionamiento para ir abriéndose paso la manipulación. En un mundo construido de copias y remakes, donde la originalidad es castigada o demasiado costosa.
Vivimos en un mundo que hace mucho gira en reversa, en un mundo de espejo y yo, estoy reflejada en él.
En un mundo donde leer libros mediocres se hizo moda y la filosofía subió de precio, donde se perdió la verdad entre las trivialidades de la red y se hizo fácil creernos cualquier cosa. En el cual se empezó a medir la belleza y la calidad de una persona por el número de likes en su muro, se terminó por considerar un logro como el fin de la vida, en vez de a la vida como un fin en sí mismo.
Uno, donde está mal visto soñar y bien visto seguir dormido, donde si no se es puta se es aburrida y si no se es macho se es maricón. Uno, en el que la ignorancia acarrea felicidad y el conocimiento desdicha, en el que la educación es un privilegio desaprovechado, la pobreza una maldición hereditaria y el amor un riesgo para la salud mental.
Uno, en el cual todos creen en la pobreza de Cristo, pero nadie en la pobreza de la Iglesia. En el cual se prohíben las caricias en público, pero la violencia es estrategia publicitaria. En el cual el policía se hizo ladrón, el ladrón necesitado y necesitados, todos. Uno, donde está mal visto el placer, bien visto el temor, donde se le aplaude al embustero y se le rechaza al inteligente.
Vivimos en un mundo cuyas mujeres se privan de orgasmos, cuyos hombres se privan de llorar, cuyos humanos se privan de sentir. En un mundo extremista donde todo va de la obesidad a la anorexia, donde todo debe poseer nombre y valor para que exista, donde se olvidó el cuestionamiento para ir abriéndose paso la manipulación. En un mundo construido de copias y remakes, donde la originalidad es castigada o demasiado costosa.
Vivimos en un mundo que hace mucho gira en reversa, en un mundo de espejo y yo, estoy reflejada en él.
miércoles, 16 de octubre de 2013
El Coraje Se Contagia
Cátedra
Alan Touraine
La
opacidad del presente. Derecho a la información, Estado y poderes fácticos.
Julian
Assange, Kristin Hrafnsson, Blanche Petrich y Pedro Miguel.
El Coraje se Contagia
Durante
la Cátedra Alan Touraine, el pasado 10 de Octubre de 2013 a las 11:15 hrs se impartió en el Gimnasio
Ellacuría de la Universidad Iberoamericana Puebla la conferencia referente al
fenómeno mundial en el que se ha convertido “Wikileaks”, teniendo como
conferencistas a Julian Assange (wikileaks/video), Kristin Hrafnsson
(Wikileaks/Islandia), Blanche Petrich y Pedro Miguel (México).
Wikileaks se ha comprometido con el estatuto del derecho a informar y a ser informados por un precio muy alto. Después de haber evidenciado al gobierno estadounidense mediante la exposición de hechos verídicos en las guerras de Irak y Afganistán, Julian Assange, (fundador y editor del sitio Wikileaks) ha sido señalado como un terrorista de alta tecnología, obligándolo a ocultarse fuera de su país y dejando al sitio con un bloqueo bancario. Lo cual inició la investigación criminal más extensa de los últimos tiempos en Estados Unidos.
Para Wikileaks, según dice Kristin Hrafnsson, la información es una herramienta para enfrentar a los que han abusado de su poder, han mentido y basado sus guerras en esas mentiras y han vuelto a mentir acerca de ellas. Lamentablemente no para todos es así, existen periodistas, cuya única función precisamente es la de informar, que prefieren a la mentira sobre la verdad, lo triste es… que son mayoría. Los medios masivos y comerciales de comunicación están enfocados a lo irrelevante, son el velo pesado que cubre lo que debería ver el mundo.
Sin embargo hay un dejo de esperanza; el 2010 cambió el curso del periodismo para siempre, la esencia del concepto de democracia y del derecho a la información. El internet genera posibilidades de comunicar a la gente, pero también tiene su lado oscuro; el espionaje. El espionaje, según las leyes, sólo es castigado cuando se le da acceso de información al enemigo mediante este acto, Julian Assange fue incriminado por espiar al gobierno estadounidense e informar al pueblo. Estados Unidos ve al público como al enemigo e informarle a este se considera traición.
Por otro lado hay un punto que no debe olvidarse, EUA utilizó herramientas tecnológicas para el espionaje de gobiernos en todo el mundo; treinta y ocho embajadas de la ONU son espiadas, violando de esta manera el código de relaciones diplomáticas internacionales, incluyendo en dicha violación el secuestro aéreo del vuelo de Edward Snowden, ex integrante de la CIA y la NASA quién de igual forma llevó a cabo filtraciones.
Sin en cambio, como se mencionaba anteriormente, en el transcurso de 2010 a 21013 todo cambió, se ha iniciado una especie de guerra silenciosa con tendencias fascistas en curso, con ataques a periodistas, con políticos que aman más sus puestos que la vida en otros países. “Necesitamos ser valientes” afirman ellos.
La nación de Estados Unidos de América ha demostrado que es capaz de asesinar inocentes no sólo para conseguir lo que desea, sino también por placer, como fue expuesto por Wikileaks en un video de la guerra en Bagdad. ¿Por qué razones no habría de vanagloriarse wikileaks como proyecto periodístico produciendo y compartiendo, haciendo de los secretos de estado un asunto de debate público, cuando vivimos en un mundo sin privacidad para el ciudadano y con la información blindada? Tenemos permiso de indignarnos.
La industria mediática es un espacio colonizado que debe democratizarse, cuyo futuro y posibilidad de cambio está en los comunicólogos. Al poder le gusta el secreto, la libertad es la contraparte del poder. Los gobiernos quieren obtener información de nosotros y negarnos la información sobre ellos. Y mientras más crezca la tecnología, más avanza el poder de los medios.
Wikileaks es, justamente, un elemento de transformación en este asunto, que rompe y expone al opresor, porque un gobernante que debe recurrir al espionaje es un opresor; así como los regímenes de propiedad de los medios son censura. El primer logro de wikileaks fue demostrar que se puede transformar la realidad con lo que se tiene a la mano; esta es una enseñanza de empoderamiento, pues el poder radica en el lenguaje.
“El coraje se contagia”, dicen, y esta es la lección que nos queda; la elección también.
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